Inteligencia Emocional

El Instituto Psicobiológico, en consonancia con la OCDE ante el nuevo modelo educativo mundial, que busca incrementar las habilidades emocionales

El ‘Study on Social and Emotional Skills’ elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos coincide plenamente con la filosofía del Máster en Inteligencia emocional multidisciplinar y transversal

«¿Cuáles son las habilidades que impulsan el bienestar y el progreso social? Los responsables de la elaboración de políticas, entre los que se incluyen once ministros y viceministros de Educación, analizaron esta pregunta en la reunión ministerial informal de la OCDE sobre ‘Habilidades para el progreso social’ (…) En ella se acordó unánimemente en la necesidad de desarrollar un ‘niño completo’, dotado de una serie equilibrada de habilidades cognitivas, sociales y emocionales que le permitan enfrentar mejor los desafíos del siglo XXI. Los padres, docentes y empleadores saben que los niños talentosos, motivados, movidos por objetivos y de espíritu de grupo tienen más probabilidades de capear las tormentas de la vida y desempeñarse bien en el mercado laboral y, por consiguiente, alcanzar el éxito en la vida.

Sin embargo, hay diferencias considerables entre los países y las jurisdicciones locales en cuanto a la disponibilidad de políticas y programas concebidos para medir y aumentar habilidades sociales y emocionales tales como la perseverancia, la autoestima y la sociabilidad. Es probable que los docentes y padres no sepan si los esfuerzos realizados para desarrollar estas habilidades están dando resultado, y qué pueden hacer para mejorarlo. Estas habilidades muy rara vez se toman en cuenta en el momento de decidir las admisiones a escuelas y universidades».

Reproducimos textualmente la introducción del informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con el título Skills for Social Progress: The Power of Social and Emotional Skills (2015) (Habilidades para el progreso social: El poder de las habilidades sociales y emocionales), que incide en el protagonismo que deben tener los docentes y padres en el desarrollo de destrezas sociales y emocionales de los niños.

Desde hace varios años estamos observando el paulatino –pero imparable– ascenso y consolidación de la Inteligencia y Educación emocional en los programas educativo-pedagógicos dirigidos a la población infantil, no sólo desde el sistema reglado de la Enseñanza, sino también en el ámbito familiar.

En el ámbito científico, son muchos los autores que apuestan firmemente por el desarrollo emocional de los más pequeños, no sólo por su crecimiento personal y social, sino también con vistas a los beneficios que esas habilidades y competencias emocionales pueden reportarles en el futuro, cuando tengan que incorporarse al mercado de trabajo.

 

Perseverancia, autoestima, sociabilidad: Inteligencia emocional

De este referido informe de la OCDE –institución que agrupa a 36 países miembros y cuya misión es promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo–, que coincide plenamente con la filosofía y esencia de la formación multidisciplinar y transversal del Instituto Psicobiológico, se pueden extraer importantes conclusiones, como por ejemplo que “el incremento de los niveles de habilidades sociales y emocionales (como por ejemplo la perseverancia, la autoestima y la sociabilidad) puede a su vez tener un efecto especialmente significativo en la mejora de los resultados relacionados con la salud y el bienestar subjetivo, así como en la reducción de los comportamientos antisociales”, y añade asimismo que los resultados muestran que la “responsabilidad, la sociabilidad y la estabilidad emocional están entre las dimensiones más importantes de las habilidades sociales y emocionales que afectan las perspectivas futuras de los niños”.

 

Estudio de las habilidades sociales y emocionales

En la misma línea que el citado informe, se encuentra el ambicioso Study on Social and Emotional Skills (2018) de la propia OCDE (consultar los detalles del estudio aquí), el cual incide en el análisis de las habilidades sociales y emocionales (de niños de 10 a 15 años) en diferentes países y culturas, recopilando datos sobre su formación, centros educativos, relaciones familiares, y demás elementos claves en el contexto educativo.

Y este estudio incluye el conocido Modelo de los Cinco Grandes (Big Five), donde se miden importantísimas destrezas como la apertura a la experiencia, la responsabilidad, extraversión, regulación-estabilidad emocional, así como otras habilidades derivadas como la empatía, la cooperación, la resistencia al estrés, la sociabilidad o la curiosidad y la creatividad.

 

Formación multidisciplinar y transversal

El Instituto Psicobiológico, no podría estar más de acuerdo con esta nueva visión de la educación, y hemos visto cómo en España cada vez hay una mayor importancia del desarrollo emocional de los estudiantes, promoviendo programas de Educación emocional en las nuevas Leyes de Igualdad, en la docencia universitaria, además del modelo educativo basado en la Inteligencia emocional que defiende el Foro Económico Mundial.

El Máster en Inteligencia emocional, Psicología positiva, Neurociencia, Ciencias de la Felicidad, el Bienestar y la Salud propone una formación multidisciplinar y transversal donde la Educación tiene un protagonismo clave, con catedráticos como Francisco Mora, Antonio Damasio o Rafael Bisquerra, entre otros, autores que proponen la Educación emocional y la Neuroeducación como nuevos modelos en la enseñanza, en aras de potenciar lo máximo posible las destrezas emocionales, sociales y cognitivas de los jóvenes estudiantes.

La formación que ofrece el Instituto Psicobiológico cuenta con la certificación de la Universidad Isabel I y de la Fundación CertiUni,  plataforma promovida por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), es referente en el ámbito de la certificación de competencias profesionales más demandadas en el Espacio Europeo de Educación Superior.

En la actualidad el sistema de certificación CertiUni atiende a la demanda no sólo de las universidades españolas –la plataforma ha alcanzado un acuerdo con más de 80 centros universitarios españoles e iberoamericanos–, sino también en instituciones públicas y privadas, empresas de todo el ámbito nacional y centros de enseñanza primaria y secundaria y se encuentra en pleno proceso de expansión internacional, contando con sedes en Asia y Latinoamérica.

 


To Top

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies