Firmas

Hipersexualización de niñas

En la portada de junio de la revista W Magazine, junto a una foto de la actriz y modelo Charlize Teron, aparece el titular ¿Por qué la televisión es más sexi que nunca? y un listado en el que se incluye a estrellas como Nicole Kidman, Milo Ventmiglia, James Franco, Alexander Skarsgård… y Millie Bobby Brown, famosa por su interpretación de Eleven en la exitosa serie Stranger Things. Las redes sociales han clamado contra la aparición de una niña de tan solo 13 años en un listado de actrices sexis.

¿Quién puede haber cometido semejante atropello? Curiosamente, la noticia ha saltado a la palestra informativa cuando se estrena la segunda temporada de la serie. Algunos pueden pensar que es una magnífica operación de mercadotecnia —marketing lo llaman los posmodernos trasnochados—.

Quizá la respuesta a esta locura esté en una traducción errónea. Sexy en inglés, aparte de traducirse formalmente como atractivo sexual, también tiene el significado informal de emocionante o atractivo. En el caso de los actores puede hacer referencia, no a su belleza, sino a su atractivo artístico. Su calidad. Es posible que la revista se refiera a aquellos actores y actrices cuyas interpretaciones televisivas han sido más profundas y emocionantes que en el cine. Es decir, defiende la valía de los productos televisivos situándolos al mismo nivel que los cinematográficos. Otra posibilidad que se me ocurre es que la revista quiera jugar con la doble interpretación de la palabra sexi. Llámenme malpensado o ingenuo.

Sea como fuere, intencionada o casualmente, lo que es innegable es la hipersexualización de las mujeres. O mejor, de las niñas. Desgraciadamente no es la primera vez —y no será la última— en el que se utiliza a una niña como un producto.
Llama la atención que la noticia ocurra pocas fechas después del escándalo del productor estadounidense Harvey Weinstein, a quien se le acumulan las demandas por acoso, abuso sexual y violaciones. Luego nos sorprendemos de los innumerables casos de violencia machista o de la cantidad de niñas que padecen trastornos alimenticios. Somos una sociedad indecente. Gastamos cantidades ínfimas en luchar contra una lacra, para agradar a lo políticamente correcto, mientras invertimos descomunales cantidades de dinero en perpetuar un patrón repugnante.

Piensen.
Sean buenos.

La canción regalo de hoy es Rape me. Viólame. Aseguraba Kurt Cobain que era una canción tan contundente que no podía ser malinterpretada. Con todos ustedes: ¡Nirvana!

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