Firmas

Puigdemont: el ideario de la paranoia

Aunque en principio intentemos darle un toque de humor y etiquetarle como personaje cómico o bufón de la Corte, la realidad es gravísima porque implica a toda una nación y a muchos catalanes a los que sin ser independentistas se les incluye en el salvajismo y sinrazón de un grupo sectario y fanático.

Puigdemont, al contrario que el denominado Papa Clemente, no se independizó en un área como el Palmar de Troya sólo con su grupo, sino que ha extendido la República de Alicia en el país de las maravillas a toda Europa capitaneando un barco que sólo es fruto de su alucinación y paranoia.

Es vergonzosa la violencia de quien preconiza como rasgo el diálogo. Este jueves, día de huelga, bloqueando los viajes de AVE, piquetes que ponían en las vías gomas y puntas e impidiendo la libertad de gente pacífica.

Bajo la personalidad de Carles se esconde un enorme complejo que necesita continuamente paliarse de una forma obsesiva ,repetitiva y demostrarle a los demás que él tiene valor.

Carece de valor porque es la cobardía un rasgo fundamental de su conducta. Rodeado de afines también de dudoso equilibrio psicológico y con carencias físicas y afectivas reales y evidentes.

Complejo y más complejo y buscar un rival como chivo expiatorio aunque conlleve la destrucción del ser humano y de todo un territorio. Se coronan dirigentes de un país en minoría pero se lo imponen a la mayoría usando como arma la manipulación y la mentira y el troque de una realidad en otra ficticia y falsa.

Otra de sus armas, el victimismo para conseguir adeptos y el convencimiento de gente desconoce la auténtica visión y realidad de una situación. Puigdemont es un mitómano y llega a creerse sus propias mentiras.

Vive en un mundo imaginario y su vida es un auténtico guión cinematográfico metiéndose total y plenamente en su papel no diferenciando el rol de su vida del rol de la película creada provocando confusión.

Sus conductas y actitudes son peligrosas al ser egocéntricas y narcisistas. Lo mismo se considera Presidente de una República puede activar una guerra civil y consecuentemente el uso de armas. Todo ello culpando de su agresividad al que se rige por la ley y por las normas de derechos y deberes recogidos en la Constitución.

Delincuente es quien no cumple la ley y no respeta pero jamás al contrario. Sería importante un análisis psicológico e incluso un tratamiento si procede para que la justicia que le apoya en otro país distinga la verdad de la mentira, de la lucha por un ideario de la paranoia.

To Top

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies