La entrevista

María Luisa Domínguez Borrallo (poeta): «Siempre vi en la luna la confidente perfecta»

Imágenes: Manuel Pérez

María Luisa Domínguez Borrallo es una poeta de guardia las 24 horas al día. En la red mira el día a día a través de los versos y recomienda entrenar la vista para no dejar pasar la vida de largo. Nacida en Huelva aunque panturrana por los cuatro costados, es autora de tres poemarios, el último ‘Epitafios Incompletos’. Pero además, coprotagonizó el perforecital ‘Blanco y Negro’, y algunos de sus poemas se han traducido a las lenguas portuguesa e inglesa. De igual modo, su segunda obra publicada, ‘Penélope en su odisea’, fue incluso incluida en las clases de algunas universidades estadounidenses como contrapunto a la ‘Odisea de Homero’.

Al tiempo que ha participado en diversos encuentros poéticos, colabora en la revista Literaria Oceanum con una página de entrevistas a poetas nacionales y está presente en más de treinta antologías poéticas nacionales e internacionales.

Hoy es nuestra invitada en La Entrevista y con ella también abordamos algunos aspectos de la actualidad informativa.

¿Por qué escribe María Luisa?

Porque tengo que sobrevivir y sobrevivirme.
Porque lo que hay dentro empuja hacia afuera.
Porque nací con esa tara de tener que volcarme en el papel y diluirme en la tinta.

Alguien dijo hace años que escribía para que lo quisieran…

Quizá yo lo haga para quererme, comprenderme y encontrarme, no elegimos los motivos, creo que los motivos nos eligen.

¿Se escribe mejor de día o de noche?

Se escribe en soledad, en la soledad más absoluta, yo escribo más de noche que de día, curiosamente cuando lo hago de día suelo hacerlo en lugares públicos, rodeada de gente, pero sola. Observar cómo pasa la vida y la gente por la calle, el comportamiento de las personas en una cafetería o en un parque…

¿Cuándo le viene la inspiración, estando triste o contenta?

No le llamaría yo inspiración a mi proceso creativo, es algo que casi puedo sentir físicamente, a veces me digo: no voy a escribir, pero el poema sigue ahí empujando o arañando por dentro, tiene que salir y escribes. No significa eso que conserves el escrito o que luego no tengas que darle forma al mismo, pero has tenido que hacerlo, no mandas tú, es el poema quien gobierna.

Tengo otra forma de trabajar, quienes estamos acostumbrados desde niños a leer y escribir todos los días es una necesidad. Si nada empuja hago un recorrido de la jornada y casi siempre encuentro una frase, un sentimiento, una sensación, una mirada… sobre la que desarrollar una historia, y me reitero, no quiere decir eso que conserve lo que escribo. Destruyo mucho trabajo, bien porque soy muy exigente, bien porque no me apetece compartirlo con nadie.
Creo que me he desviado de la pregunta inicial y voy a responder: cuando soy feliz me dedico a bailar, escuchar música, reír, no se me ocurre escribir a no ser que haya tenido una sensación de éxtasis extraordinaria. Suelo escribir sobre lo que me daña, sobre lo que supero o me conmueve desde el silencio, nunca desde la euforia del bullicio.

¿Poeta o poetisa?

Poeta, siempre Poeta.

¿De dónde le viene su fijación con la luna?

Realmente no lo sé, me fascina desde pequeña, quizá porque siempre vi en ella la confidente perfecta, o porque cuando me explicaron en el cole que le robaba la luz al sol decidí que era muy generosa por darnos luz en la oscuridad. Porque genera misterio, porque cambia de fases sin perder su esencia, porque soy Cáncer y los cangrejos son lunáticos… No lo sé, pero todas las noches salgo a verla y me conmueve.

Por mirar a la actualidad informativa y ya que su segundo apellido recuerda su procedencia serrana, ¿lo habrá pasado mal con el incendio de Almonaster, no?

Muy mal Antonio, la sierra forma parte de mí, me siento parte del paisaje serrano, verlo arder ha sido sentir que me quemaban la vida. Mi abuelo era de Cortegana, el camino de Cortegana a Almonaster andando lo hicimos muchos domingo de mi niñez y adolescencia. Es muy duro ver como tu tierra arde.

¿Se puede entender de algún modo el negacionismo de algunos con el coronavirus?

Creo que es una forma de no querer enfrentarse a la posibilidad de la muerte o la enfermedad, que el miedo les llevan a creer en una conspiración antes que en una realidad donde peligra la propia existencia.

¿Izquierda, centro o derecha?

No pertenezco a ninguna formación política, cada día más humanista, más preocupada por el ser humano y por la naturaleza, cerca de la izquierda, aunque la mayoría de las veces no me sienta representada.

¿El poeta debe ser siempre de izquierda, ha de tener ideología?

El poeta es un ser humano de a pie, con sus ideologías personales, con sus aciertos y paranoias, con sus defectos, con una sensibilidad quizá muy agudizada, solo eso.
Hay poetas de todas las ideologías y ninguna de ellas ha determinado el talento.

Cuénteme sus próximos proyectos

Lo más inmediato son dos recitales conjuntos esta semana, de los que espero disfrutar y enriquecerme. Estaré en Aljaraque el día 10 y el 11 en Ayamonte. Un proyecto poético importante que con el covid de momento ha paralizado, y unos cuantos libros por publicar que por apatía no están ya en liberías, tengo la fortuna de tener una Editorial como es Amargord que de momento cree en mí y me apoya. Creo que ‘Hipnosis’ será mi próximo libro publicado.

La culpa

Cuando la memoria falla
solo caben conjeturas.
Domino las intenciones
de sobrepasar la linde tibia
de una sensación cercana,
de acompasar los espacios sellados,
de romper el sello de la profecía.
Dejar de estar maldita por partes,
buscar la perdición,
hacer preguntas y condenarme:
ser el reo, que se mira en su culpa.

(Del poemario inédito ‘Hipnosis’)

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