La Guardia Nacional Republicana y la Guardia Civil mantienen abierto un dispositivo de búsqueda, a ambos lados de la frontera hispano-lusa, para tratar de encontrar a los ocupantes de la narcolancha que en la noche del pasado lunes 27 de octubre embistió a una patrullera de la GNR con el resultado de la muerte del cabo Pedro Silva, de 50 años, y otros tres agentes heridos.
Aunque en la tarde del martes fueron detenidos dos hombres de nacionalidad española en las inmediaciones del puente internacional sobre el Guadiana, fueron finalmente puestos en liberad después de que la Polícia Judiciária lusa no encontrase pruebas suficientes para que continuasen arrestados.
Ambos individuos, a los que les constan antecedentes policiales, fueron pillados en el interior de un coche con unos 50.000 euros en metálico.
El hecho de que la citada narcolancha apareciese posteriormente calcinada en la margen portuguesa del Guadiana está dificultando enormemente las tareas de investigación.
La muerte del agente, que ha provocado la lógica consternación en la GNR y en otros cuerpos policiales tanto en Portugal como en España, ha reabierto el debate sobre la necesidad -insisten fuentes sindicales- de dotar con más medios a la lucha contra el crimen organizado en el sur de la península.
"Nos estamos enfrentando a narcos cada vez más violentos y eso está provocando gran preocupación en nuestros agentes", señala el representante de una organización relacionada con la Guardia Civil, desde la que se reclama la declaración de la Zona de Especial Singularidad para la provincia de Huelva.
En este contexto, la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha denunciado que se está observando un aumento considerable de la utilización de armas de fuego por parte de los narcotraficantes, incluso fusiles de asalto.
Mientras tanto, las patrullas de la Guardia Civil solo están dotadas de sus armas cortas, con un evidente desequilibro a la hora de un posible enfrentamiento.
"Consideramos necesaria al menos en algunos vehículos y Unidades, la instalación de dispositivos de seguridad, que permitan llevar armas largas. A fin de tener una defensa al menos en igualdad de condiciones, de quien pueda portar este tipo de armas. Ni los chalecos, ni las armas cortas pueden hacer nada contra este tipo de armamento", señalan desde la AUGC.
Además, añaden que la evidencia de que la situación de inseguridad derivada del narcotráfico se ha visto aumentada en la provincia de Huelva, se observa en el mayor número de aprehensiones y de detenidos por narcotráfico, así como en los medios utilizados y el armamento incautado.
Y es que, no solo continúan las aprehensiones (síntoma evidente de que el tráfico de ilícitos continúa) si no que se han visto aumentadas las agresiones y la violencia de los narcotraficantes.