La UCO ha recogido en su informe que tanto la menor como su padre podrían haber sido asesinados por alguien cercano.
El asesinato de Miguel Ángel Domínguez y su hija María, ambos pertenecientes a la localidad de Almonte, pudo tener como autor a una persona cercana a su entorno.
Así lo ha concluido la UCO, según ha avanzado el diario ABC. En este sentido, el operativo ha contado con un equipo de investigación nuevo que ha trabajado durante 21 meses el caso al completo tras la absolución del único acusado que se había determinado hasta el momento. Este acusado era Francisco Javier Medina, pareja de la esposa y madre de ambas víctimas, Marianela Olmedo.
Así, el informe entregado por la UCO de la Guardia Civil a la juez del caso determina que el asesino que asestó 151 puñaladas a Miguel Ángel -de 39 años- y su hija María -de ocho- el 27 de abril de 2013, pudo ser causado por una persona del entorno cercano.
Ocho años después, el crimen no se ha esclarecido ni existe un culpable, aunque el informe de la UCO dictamina que "no se han obtenido datos objetivos suficientes que permitan motivar la apertura de una nueva línea de investigación o profundizar en las descartadas anteriormente".