El Ayuntamiento de Almonte ha realizado su balance de sus Escuelas de Verano, una iniciativa que este año ha reunido a más de 160 niños y niñas del municipio en unas semanas de juegos, aprendizaje, naturaleza y nuevas amistades.
Esta es la segunda edición consecutiva desde que el Consistorio recuperó la actividad el pasado año, tras más de una década sin celebrarse, gracias a un convenio con la Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad de la Junta de Andalucía.
La programación ha incluido talleres formativos, juegos cooperativos, dinámicas deportivas, excursiones a Doñana y jornadas de playa y piscina, todas ellas bajo la supervisión de monitores de la empresa Doñana Tour y personal técnico municipal.
La concejala de Servicios Sociales y Educación, Ana Saavedra, ha destacado la importancia de la actividad para la conciliación familiar en verano, así como su enfoque educativo y recreativo. “Hemos ofrecido a los pequeños un entorno seguro, dinámico y enriquecedor”, señaló, agradeciendo la implicación del equipo de monitores y la confianza de las familias.
El alcalde, Francisco Bella, también ha resaltado que las Escuelas de Verano suponen “una experiencia de crecimiento y convivencia que los niños recordarán siempre, además de un importante apoyo para muchas familias durante las vacaciones escolares”.
La selección de participantes se realizó mediante sorteo público, priorizando a familias con mayores necesidades de conciliación, en línea con el compromiso municipal de igualdad de oportunidades y bienestar de la infancia.