La auditoría interna llevada a cabo en el Ministerio de Transportes continúa levantando polémica tras la causa judicial abierta contra el exasesor socialista, Koldo, y otras personas por lucrarse presuntamente mediante contratos públicos.
Entre las consecuencias derivadas se encuentra afectada la gestión del exministro de Transportes, José Luis Ábalos, cuyo entorno confirma como "agresión" la apertura de una investigación de la que ya pide copia el propio juez del caso Koldo.
"Yo no hice lo que han hecho conmigo ni con el PP, y pude hacerlo en el accidente del Alvia", llegó a desvelar hace unos días en el periódico EL MUNDO donde aseguró que votará "en conciencia" a partir de ahora en el Congreso como diputado no adscrito.
Al mismo tiempo, el exministro afirmó este jueves en ABC que "van a por mí", por lo que augura "consecuencias que estoy estudiando, por un lado legales y por otro políticas, porque es evidente que se ha buscado incriminarme", a la vez que ha pedido auditorías en otros ministerios.
"El propio Óscar Puente compró mascarillas y lo denunciaron, porque se las compró a un amigo suyo", pero "dijeron que lo del yate no era delito porque el viaje lo pagó el dueño de la sociedad pero no la sociedad con la que contrataban", ha recordado en el citado medio el que fuese también secretario de organización del PSOE.
Estas conversaciones se han visto ampliadas este viernes en EL MUNDO debido a lo que ha hecho llegar a sus antiguos compañeros afirmando que "estáis demasiado confiados en mi lealtad".
Sin embargo, el periplo mediático no acaba aquí ya que desde el programa Todo es mentira donde colabora han anunciado que el próximo lunes el exministro socialista será entrevistado.
La legislatura pendiente de Ábalos
Por otro lado, el portavoz del PSOE en el Senado, Juan Espadas, preguntado por el voto de Ábalos en el Congreso apeló este jueves a su "coherencia política", de la que no tiene la "menor duda" para desarrollar el "programa electoral con el que se presentó para ser diputado socialista en el Congreso".
En este sentido, la "lealtad" de Ábalos cobra especial relevancia para el PSOE dado que hasta ahora suma sus 120 escaños con los 27 de Sumar, 7 de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), 6 escaños de Bildu y los 5 de PNV. En total, son 165 escaños que podrían ascender a 171 si se suman los cuatro escaños de los díscolos de Podemos y los escaños de BNG y Coalición Canaria.
De esta manera, la legislatura quedaría en punto muerto sin sacar adelante iniciativas por el escaño de Ábalos y por los siete escaños de Junts, la formación de Puigdemont; dado el empate que podría producirse en las votaciones con los 171 escaños de PP, Vox y UPN.