Andalucía refuerza la vigilancia ante enfermedades transmitidas por mosquitos
Andalucía ampliará este año su sistema de vigilancia frente a enfermedades transmitidas por mosquitos. El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, anunció en Huelva que el Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores incorporará el seguimiento del mosquito tigre dentro del dispositivo autonómico.
La actualización del plan supone extender el control más allá del virus del Nilo occidental. “El seguimiento de otras tres enfermedades, junto al virus del Nilo occidental (VNO), que transmiten otro tipo de mosquitos: el dengue, chikungunya y zika”, explicó Sanz durante su intervención.
El consejero recordó que en el último año se registraron en Andalucía 17 casos de dengue y 14 de chikungunya, además de siete sospechas de zika no confirmadas. “Todos eran casos importados, personas que habían viajado a países del Centro y Sur de América. Pero estos casos introducen el virus en nuestra tierra, por lo que debemos estar en alerta para evitar que se propague el virus”, advirtió.
Según detalló, la presencia del mosquito tigre en determinadas zonas de la comunidad, unida a condiciones ambientales favorables, obliga a mantener una vigilancia constante para prevenir contagios locales.
El sistema de control se basa en una red de trampas distribuidas por el territorio andaluz. Durante el invierno han permanecido activas 40 sin detectar circulación viral. A partir del 1 de mayo estarán operativas 120 trampas propias de la Consejería con controles semanales, además de tres dispositivos móviles por provincia que cambiarán de ubicación para ampliar la información disponible.
En cuanto al virus del Nilo occidental, 117 municipios comienzan la temporada en nivel alto de riesgo, 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo. Trece localidades más que el año anterior han pasado al nivel alto tras detectarse circulación del virus en su entorno.
Sanz recordó que en 2025 se confirmaron cuatro casos humanos de fiebre del Nilo occidental y que 31 municipios estuvieron en situación de área en alerta. También se registraron positivos en équidos y aves. “Afortunadamente, no tuvimos que lamentar ningún fallecimiento”, señaló.
El consejero defendió que la clasificación por niveles permite anticipar actuaciones y reforzar la coordinación entre administraciones. “Nuestro objetivo con el establecimiento de los niveles de riesgo es reforzar la anticipación y la capacidad de respuesta de ayuntamientos y diputaciones”, afirmó.
Además del despliegue institucional, insistió en la prevención individual. “La mejor forma de protegernos de la fiebre del Nilo occidental es evitando la picadura del mosquito portador del virus”, recordó, recomendando el uso de repelente, ropa que cubra la piel y la eliminación de agua estancada.