El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº6 de Sevilla ha condenado al Servicio Andaluz de Salud a indemnizar con 200.000 euros, más los intereses legales correspondientes, a una paciente sevillana a la que se tardó 13 meses en diagnosticar un cáncer, pese a acudir en numerosas ocasiones a su centro de salud con una sintomatología en claro empeoramiento.
La sentencia, ya firme al no haber sido recurrida por el SAS ni por su aseguradora, considera que existió una clara pérdida de oportunidad de curación, al no actuar con la diligencia debida desde atención primaria. El caso ha sido defendido por la abogada María Jesús Villalpando Sedeño, de los servicios jurídicos de la Asociación ‘El Defensor del Paciente’.
Una mujer de 43 años, L.M.C, acudió por primera vez a su centro de salud en Alcalá de Guadaíra con dolor dorsolumbar. Su médico solicitó una radiografía, cuyo resultado era ya patológico, aunque pasó desapercibido. A pesar de que la paciente continuó acudiendo durante un año con síntomas agravados, no se le realizó una exploración física completa ni se valoró un estudio más profundo.
Finalmente, el 9 de agosto de 2018, acudió a urgencias del Hospital Virgen de Valme, donde se le realizó un TAC que reveló la existencia de un sarcoma. Ya habían pasado 13 meses desde los primeros síntomas y desde aquella radiografía anómala que, según la sentencia, debía haber motivado la solicitud inmediata de pruebas más concluyentes.
La demora en el diagnóstico provocó que la tumoración maligna infiltrara estructuras que imposibilitaron su resección quirúrgica, lo que, de haberse detectado antes, sí habría sido posible. La paciente ha tenido que someterse a varias operaciones, sufre importantes secuelas físicas y requiere quimioterapia paliativa de por vida.
El fallo judicial reprocha con dureza la falta de atención y seguimiento en atención primaria, señalando que ni siquiera se llegó a explorar físicamente a la paciente en el transcurso de un año.
La presidenta de ‘El Defensor del Paciente’, Carmen Flores, ha mostrado su preocupación por lo que considera una situación alarmante en la sanidad pública andaluza. “En una sola semana se han hecho públicas dos condenas al SAS relacionadas con sarcomas, en ambas con consecuencias devastadoras por actuaciones negligentes: en un caso por diagnosticar erróneamente un cáncer que no existía, y en este por no detectar a tiempo uno real”, ha denunciado.