Moreno y Espadas no creen imposible una “insólita” alianza que despierta recelos en ambos partidos en la antesala de las elecciones autonómicas
N. Acedo
Acordar lleva su tiempo y, a menudo, es un ejercicio de avance y retroceso. A gastarlo en reuniones empezarán esta semana representantes del PSOE andaluz y de la Consejería de Hacienda y Financiación Europea que coordina el popular Juan Bravo con la mirada puesta en un objetivo: los Presupuestos de la comunidad para 2022. El presidente del Gobierno autonómico, Juanma Moreno, se sentó el pasado viernes con el secretario regional del PSOE, Juan Espadas, dentro de una ronda de contactos con los líderes de todos los partidos con representación parlamentaria, para abordar la negociación sobre esas cuentas. Tras ese encuentro, que se armó en el palacio sevillano de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta, desde ambas formaciones, PP y PSOE, trasladaron la idea de que el entendimiento no es imposible.
La otra pata en la que se sostiene el Ejecutivo andaluz, Ciudadanos (Cs), en cambio, cuestiona la autenticidad de la disposición de los socialistas a pactar un Presupuesto en época preelectoral y el último año de una legislatura en la que el que ha sido el sostén externo del Ejecutivo, Vox, aboga, de su lado, por el adelanto de los comicios autonómicos que no tocan hasta finales del próximo ejercicio. Pero socialistas y populares están dispuestos a seguir moviendo fichas. El propio Espadas ha expuesto que su partido tiene claras las prioridades para que las conversaciones lleguen a buen puerto y que pasan, entre otras cuestiones, por el “blindaje de servicios públicos” como la sanidad, la educación y las políticas sociales y de igualdad; o la generación de actividad económica y empleo. A ello sumó que las cuentas regionales deberán garantizar el regreso de las consultas médicas presenciales que arrebató a la ciudadanía la gestión de la Covid-19, y la “necesaria y justa” equiparación salarial de los profesionales de los sectores sanitario y educativo con la media del resto de comunidades autónomas. Punto este último en el que coinciden los populares, con una implantación progresiva, así como en la importancia de que el municipalismo deje de ser carne de olvido.
Queda camino por recorrer para saber si el compromiso de diálogo es frágil como el hielo o no y en qué se concreta, si bien, de momento, la consigna en el PSOE es no obstaculizar la tramitación de las cuentas en la Cámara hasta ver si se sella una alianza y en qué manera. Con todo, fuentes de la formación temen que esa estrategia sea un error de cálculo de cara a las próximas elecciones andaluzas, dado que ese pacto supondría “darle alas a la derecha” y contribuiría a “enfatizar el talante dialogante y moderado” de Moreno, a quien Espadas tendrá que intentar arrebatar en las urnas las llaves de San Telmo. “Él es el que gobierna y ese escenario de pacto siempre favorece al Gobierno”, coinciden otras fuentes consultadas por este diario. A lo expuesto agregan que una apuesta “insólita” como la mencionada podría además dejar hueco al discurso de formaciones a la izquierda del PSOE en el espectro político regional como Unidas Podemos por Andalucía, y “desmovilizar” a los votantes socialistas. Dentro del partido hay quien señala que lo que se busca es que “el PP tenga un Presupuesto y una excusa menos para adelantar” los comicios, por el “miedo” de Espadas, quien por ahora sigue siendo alcalde de Sevilla, a que éstos se aceleren. Su nivel de conocimiento en las encuestas es “mejorable” y no será hasta el XIV Congreso Regional del PSOE que se celebre en la primera semana de noviembre cuando pueda contar con una Ejecutiva clásica conformada a su medida.
Desde la orilla de los populares, el portavoz de su grupo parlamentario, José Antonio Nieto, ha aseverado que “a día de hoy la gran prioridad” del Ejecutivo de Moreno pasa por “disponer de un Presupuesto para 2022”, como una herramienta para “liderar la salida de la crisis” provocada por el coronavirus, y que la región pueda dejar atrás con fuerza la etapa de la pandemia. Dirigentes consultados se muestran convencidos de que “aciertan” al transmitir que el presidente “pone” a los andaluces “por encima” del partido -en su caso el viento de los sondeos le es favorable-. Si bien, también en esas filas hay quien duda de que haya que dejar pastando otros intereses por acercase a los socialistas, al entender que un concierto presupuestario fortalecería el mensaje de Vox de que “sólo ellos son una alternativa real en Andalucía”, mientras los populares “imitan las políticas de la izquierda y tienden la mano a quienes no frenaron la corrupción en Andalucía”.
En definitiva, fuentes de ambos bandos creen que la jugada entraña “riesgos” de cara a la cita con las urnas, aunque "está por ver" si finalmente “cuaja” o no. Moreno, quien esta mañana ha reiterado que no tiene "trincheras ideológicas", ha defendido que si se lograra "un acuerdo de mayoría amplia" para aprobar la cuentas, la comunidad daría un "buen ejemplo".