Dimite el hombre de Montero en el TEAC tras ser acusado de cobrar sobornos a empresarios

Montero junto a Cerdán y Espadas en Sevilla
José Antonio Marco Sanjuán deja el cargo tras descubrirse que cobró más de 100.000 euros a cambio de resoluciones fiscales favorables

José Antonio Marco Sanjuán, presidente del Tribunal Económico Administrativo Central (TEAC), ha presentado su dimisión tras una serie de investigaciones publicadas por El Debate que lo implican en el cobro de sobornos a empresarios a los que posteriormente favoreció en procedimientos fiscales. El TEAC depende del Ministerio de Hacienda, encabezado por María Jesús Montero.

La revelación más grave es el testimonio de un empresario que afirma haberle entregado más de 100.000 euros en sobres a cambio de que anulara varias reclamaciones fiscales contra su empresa. Según relata, los pagos se realizaban en efectivo en un hotel cercano al despacho oficial de Marco Sanjuán, ubicado en la calle Panamá de Madrid.

Tras la publicación de estas informaciones, Montero pidió este lunes, 16 de junio, al secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, que exigiera explicaciones a Marco Sanjuán. Al no poder justificarse, y pese a haber sido protegido hasta ahora por Gascón, se le comunicó que debía presentar su renuncia. El Consejo de Ministros formalizará su cese este martes, 17 de junio, y nombrará como sucesor a José Ignacio Ruiz Toledano, actual vocal del TEAC e inspector de Hacienda.

Según Ignacio Ruiz-Jarabo, exdirector de la Agencia Tributaria, Marco Sanjuán estaba dañando gravemente la imagen de los funcionarios de Hacienda al aferrarse al cargo pese a las evidencias.

El empresario denunciante ha detallado conversaciones y mensajes comprometedores. Asegura que Marco Sanjuán usaba su móvil oficial, con línea del Ministerio, para tratar sobre los pagos, y que llegó a pedirle que no le enviara mensajes comprometedores por WhatsApp. “Antes me escribía: 'Dinero'. Ahora ya se cuida más y me dice: 'A ver cuándo quedamos a tomar un café”, relata.

En uno de los mensajes más delicados, el empresario asegura que Marco Sanjuán le dijo: “Me tienes que seguir dando porque los demás ya han cobrado todos”, insinuando que repartía parte del dinero entre otros cargos del Ministerio. También le habría comentado en otra ocasión: “Esto ya es mío”, dejando claro que una parte del dinero iba directamente a su bolsillo. Según el empresario, las peticiones aumentaban en épocas como las vacaciones.

Estas prácticas llevadas a cabo por Marco Sanjuán comenzaron cuando era presidente del Tribunal Económico Administrativo Regional de Castilla y León, cargo que ocupó durante una década.  Además, favoreció a empresas como Discomtes Valladolid SL, que se libró de una sanción aduanera de 64.000 euros, y Refinería Olmedo SA, vinculada a la azucarera Acor, a la que eximió del pago de 1,2 millones reclamados por Hacienda. En este último caso, el dinero fue canalizado a través de testaferros: sus socios Enrique Lahuerta Tornos y Gonzalo Perdrix Ecequiel.