A pesar de la riqueza y variedad de nuestras playas, en las que disfrutamos gran parte del verano, distintos estudios coinciden en que los españoles y españolas carecen de la que denominan 'educación acuática'. Aunque no se cuenta aún con datos oficiales del nivel de natación que poseen ciudadanos y ciudadanas, las cifras de ahogamientos este verano en España son las más altas desde 2018.
Los datos hablan por sí solos: hasta 249 personas murieron en espacios acuáticos durante los siete primeros meses del 2023 y, según el último Informe Nacional de Ahogamientos que elabora la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS) , 79 personas fallecieron solo durante el mes de julio. Asimismo, no existe una administración nacional que recoja estos datos.
Según la RFESS, la mayoría de las víctimas de los ahogamientos son hombres por encima de los 55 años. Una solución que proponen los expertos y que ya se está llevando a cabo es mejorar dicha educación acuática a través de actividades en colegios, institutos, clases extraescolares que formen a los más pequeños en acerca de cómo desenvolverse dentro del agua.