Mario Jiménez elude hacer autocrítica pese al revés del PSOE-A en el último sondeo

El último sondeo del CENTRA confirma la mayoría absoluta del PP y deja al PSOE con uno de sus peores resultados

El Partido Popular volvería a ganar las elecciones andaluzas con mayoría absoluta si se celebraran hoy, según el último barómetro del Centro de Estudios Andaluces (CENTRA), publicado el 17 de julio. El sondeo otorga al PP un 41,7 % de estimación de voto y 56 escaños, uno por encima del umbral necesario para gobernar en solitario.

Este resultado llega en un contexto marcado por la presunta trama de corrupción que afecta a personas vinculadas al Gobierno y a dos ex secretarios de organización del PSOE. El escándalo ha intensificado la crisis interna del partido socialista, cuyo proyecto liderado por María Jesús Montero se sitúa en el 19,8 % de los apoyos y alcanzaría solo 25 escaños, repitiendo el peor dato de su historia en unas elecciones autonómicas.

A pesar de este descenso, el portavoz parlamentario del PSOE andaluz, Mario Jiménez, ha evitado hacer autocrítica y no ha respondido con claridad a las preguntas formuladas por Teleonuba. Sí ha acusado al Partido Popular de estar vinculado a la extrema derecha, refiriéndose a sus pactos con Vox, pero sin profundizar en el retroceso de su propia formación.

Por su parte, Juanma Moreno apenas acusa desgaste tras siete años al frente del Gobierno andaluz. Sin embargo, según los datos publicados por CENTRA, el bloque de centro-derecha sumaría 73 diputados, frente a los 36 que lograrían las fuerzas del bloque de izquierda, según la distribución estimada de los 109 escaños del Parlamento autonómico.

Asimismo, Vox se consolida como tercera fuerza política con un 14,7 % de intención de voto y 17 escaños. Por Andalucía crecería hasta el 10 %, con 8 escaños y Adelante Andalucía lograría un 6,2 % y 3 representantes. Ambas formaciones experimentarían una ligera subida con respecto al barómetro anterior.

La encuesta, elaborada por el organismo dependiente de la Junta de Andalucía, forma parte del seguimiento preelectoral de cara a los próximos comicios autonómicos, previstos para 2026, y dibuja un escenario de estabilidad para el PP y de retroceso histórico para el PSOE, en un clima político marcado por la falta de respuestas internas y el desgaste reputacional.