Los pasajeros cuentan cómo ha sido volver a viajar en tren tras el accidente de Adamuz

El paso por el lugar del accidente ha dejado momentos de impresión y tristeza
photo_camera Fuente: Europa Press TV

La alta velocidad ferroviaria entre Madrid y Andalucía ha retomado su funcionamiento tras un mes de reparaciones motivadas por el accidente registrado en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero. Los trenes de los operadores Renfe, Iryo y Ouigo han vuelto a circular, marcando el inicio de una vuelta progresiva a la normalidad en uno de los principales ejes ferroviarios del país.

En su llegada a la estación de Santa Justa en Sevilla, varios pasajeros han explicado que este ha sido el primer día en el que el servicio ha funcionado “con normalidad, por así decirlo”, tras semanas condicionadas por obras y ajustes técnicos. Aunque algunos trenes salieron con retraso, los viajeros aseguran que fueron informados durante el trayecto y el viaje se desarrolló sin incidencias relevantes.

Algunos usuarios han señalado demoras cercanas a la media hora, debidas a las limitaciones de velocidad que aún se mantienen en determinados tramos como medida de seguridad. Pese a ello, coinciden en que el trayecto ha sido cómodo y solo ligeramente diferente a otros días por ese ritmo más lento.

El paso por la zona de Adamuz ha sido uno de los momentos más comentados del recorrido. Varios pasajeros reconocen que atravesar este tramo provoca impresión y cierta tristeza, aunque subrayan que el tren circuló en todo momento con normalidad y sin sobresaltos.

Otros viajeros han descrito el viaje como tranquilo y relajado, destacando tanto la comodidad del servicio como el buen estado del tramo reparado. Algunos señalan que, aunque no prestaron especial atención al exterior durante el recorrido, no apreciaron incidencias ni problemas en los puntos afectados por las obras.

Con la reanudación del servicio, la alta velocidad entre Madrid y Andalucía recupera una conexión clave tras un mes de trabajos en la vía. Los pasajeros vuelven así a un servicio habitual que, aunque todavía con ajustes puntuales, avanza hacia la plena normalidad.