Las consecuencias de la "revisión" del Tribunal Constitucional a condenados en el caso de los ERE están generando imágenes que desde hace décadas no se ven en la política andaluza.
Atrás quedó el cerrojazo a la etapa de Chaves y Griñán por sus condenas para dar paso a una jornada de puertas abiertas empleada ahora como 'amnistía' dentro de un PSOE que discurre a dos velocidades.
Por un lado, aquellos que se aferran al reclamo de su legado para garantizar la supervivencia del proyecto socialista en una comunidad que se resiste a dar ínfulas al socialismo de Pedro Sánchez.
Por otro lado, los que pliegan velas dando por hecha la amortización del proyecto de Juan Espadas, a la vez que piden una nueva estrategia que les permita despertar y convertir el letargo en el ansiado revulsivo para la comunidad andaluza.
En medio está la actual Ejecutiva regional que intenta integrar las dos velocidades reclamando el espíritu de ma vieja guardia andaluza además de prometer una conferencia para relanzar al PSOE en Andalucía.
Al hilo del debate interno que vive el PSOE-A el consejero andaluz de Presidencia, Antonio Sanz, ha ironizado con la posibilidad de que sea el 'bueno' de Manolo el que "sustituya" a Espadas a pesar de que es más que previsible que se mantenga su inhabilitación para cargo público por los ERE.
La corrupción no puede salir gratis. Ayer quedó claro: ha vuelto el PSOE andaluz de la corrupción.
— Antonio Sanz Cabello (@antoniosanz) July 19, 2024
Haremos todo lo posible por recuperar hasta el último euro defraudado que era de los andaluces.#Andalucía merece transparencia y justicia. pic.twitter.com/B6q3JqL4jR
Sea como fuere, está claro que la política española necesita avanzar en regeneración política además de velar por la independencia judicial, con el objetivo de que ningún magistrado vinculado a PP y PSOE ponga en peligro los poderes del Estado.

