Juan Carlos I habría realizado una segunda regularización fiscal por rentas no declaradas durante varios ejercicios que suman más de 8 millones de euros de pagos en especie, por los que ha abonado más de cuatro millones a la Agencia Tributaria, según avanza El País.
El rey emérito, que sigue en Emiratos Árabes Unidos desde agosto, ya abonó el pasado 9 de diciembre al fisco 678.393 euros, correspondientes a una deuda tributaria de 2016 a 2018, cuando había abdicado y perdido la inviolabilidad.
Según añade la información que firman José María Irujo y Miguel González, con este pago, Juan Carlos I reconocía el fraude pero, al adelantarse a presentar la regularización antes de que se le comunicara la apertura de la investigación, intentaba eludir el delito fiscal.