La Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz (AVDA) ha reclamado en el Senado una investigación “transparente” para esclarecer el accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero y ha pedido la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, y del presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña.
El presidente de la asociación, Mario Samper, compareció este lunes ante la Comisión de Investigación sobre el estado de la red ferroviaria en España, donde trasladó el impacto que sigue sufriendo gran parte de los pasajeros afectados por el siniestro.
“Aquello fue una película de terror”, aseguró Samper durante su intervención sobre el accidente en el que fallecieron 46 personas.
El representante de las víctimas explicó además que desde la asociación contabilizan 352 heridos y defendió que “todos los viajeros están heridos”, especialmente desde el punto de vista psicológico.
“Cuando apagamos la luz por la noche, volvemos al tren. Tenemos pesadillas, falta de sueño y conductas de aislamiento”, relató ante los senadores, añadiendo que algunas víctimas “han estado tres meses sin salir de su habitación”.
Samper lamentó además la respuesta institucional recibida tras el accidente y afirmó que “las instituciones han llegado muy tarde” para atender las necesidades reales de las víctimas.
“Yo soy un trabajador, una víctima más, que ha tenido que cambiar su vida y dedicarse a otra cosa que no le correspondía”, señaló durante su comparecencia.
La asociación pidió directamente responsabilidades políticas por lo ocurrido y confirmó que trasladaron al ministro Óscar Puente la petición de dimisión.
“Le dijimos al ministro: ‘Usted debe dimitir’. Y nos dijo que él no había soldado el raíl. Nos quedamos estupefactos”, aseguró Samper.
Las víctimas también mostraron su preocupación por la retirada de material de Adif y la supuesta modificación de datos y partes de trabajo relacionados con la investigación del accidente.
“Necesitamos saber la verdad ya y de forma transparente”, reclamó el portavoz de la asociación, que espera que la comisión del Senado ayude a evitar que el caso quede “en el olvido”.