La presentación del libro "Lo que dice el político y lo que la gente entiende convirtió" este martes el salón de actos de la Diputación de Huelva en un punto de encuentro entre el periodismo, la comunicación y la reflexión política. La obra, escrita por Santiago Martínez-Vares, Curro Pérez, Fernando Matres y Santi Gigliotti, ofrece una mirada directa, cercana y crítica a los mecanismos del discurso político y a la distancia que, en ocasiones, separa a quienes hablan de quienes escuchan.
El acto, que se enmarca en la Feria del Libro de Huelva, estuvo conducido por el periodista Rafael Pérez Unquiles, quien abrió un coloquio con los autores centrado en los retos actuales de la comunicación política, la influencia de las redes sociales y la autenticidad del lenguaje público.
Durante la conversación, los cuatro autores —todos con una amplia experiencia en comunicación institucional y política— analizaron los errores más comunes en la forma de comunicar y los peligros de una retórica vacía. “Comunicar bien no es hablar más, sino lograr que te entiendan”, reflexionó Martínez-Vares, quien recordó además que “sin Huelva este libro no existiría”.
Por su parte, Santi Gigliotti destacó que las redes sociales “ya no son un simple altavoz, sino un escenario donde se libra la batalla del relato”, mientras que Fernando Matres defendió que “la verdad sigue siendo esencial para una comunicación efectiva, incluso en tiempos de polarización”. Curro Pérez cerró el debate subrayando que “una mentira tiene las patas muy cortas y la confianza se gana diciendo la verdad, aunque duela”.
La charla permitió conocer cómo los autores, a partir de su experiencia profesional en campañas de relevancia nacional —como las de Juan Ignacio Zoido o María Guardiola—, abordan en el libro situaciones reales que evidencian cómo los lapsus, el exceso de estrategia o la falta de empatía pueden transformar el sentido de un mensaje.
Con un estilo ágil y divulgativo, Lo que dice el político y lo que la gente entiende se perfila como una lectura imprescindible para entender el lenguaje de la política desde dentro y recuperar un valor fundamental en tiempos de ruido: la claridad.