Los aficionados a la buena música y los seguidores de uno de los intérpretes más icónicos desde finales de los años 80 hasta la actualidad, Coque Malla, tendrán la ocasión de disfrutarlo mañana en las tablas del escenario de la Casa Colón de Huelva capital, donde pondrá fin a su gira ‘Un piano, un pianista y yo’, que le ha llevado por San Sebastián, Toledo, Badajoz, Albacete, Almería o Ferrol, entre otras ciudades.
En este formato se acompaña de David Lads al piano, y el artista madrileño lo ha alternado con la gira de su último disco ‘Aunque Estemos Muertos Tour’, y es una de sus últimas paradas antes de lanzarse con la gran gira de ‘40 Aniversario Tour’, que arrancará el 31 de enero en el Wizink Center de Madrid y recorrerá las principales ciudades de España acompañado, como suele ser habitual, de la feliz sorpresa de otros grandes artistas y amigos de este cantante precoz, que comenzó su carrera y saltó a la popularidad con solo 16 años.
El concepto de esta pequeña gira es audaz porque Malla se presenta en el escenario acompañado únicamente de un pianista y su instrumento y ha sido un cambio de formato interesante en su trayectoria, ahora más madura, después de una carrera donde fue conocido por su enfoque más rockero y enérgico, especialmente en sus comienzos en Los Ronaldos desde 1987 hasta 1998, la banda que lo catapultó a la fama.
Ahora el músico, quien es también actor eventual, reduce la estructura de sus conciertos a lo esencial: su voz, su presencia en el escenario y la habilidad interpretativa de su pianista, lo que le da un aire de intimidad y profundidad a sus canciones, por contraste a las fuertes vibraciones con las que deleitó al público onubense en su paso por las Fiestas Colombinas de 2022.
La gira que cierra ahora en Huelva, dentro de la programación de otoño del ayuntamiento capitalino, comenzó a mediados de 2024, un año que ha resultado prolífico para Malla, quien ha alternado este espectáculo más personal y desnudo, cargado de sensaciones y de una gran conexión con la audiencia con actuaciones en otro tipo de festivales o su última gira.
La propuesta musical de esta gira no se limita a la reducción del número de músicos, sino que tiene una intención clara: hacer una revisión de los temas de su carrera, pero interpretados bajo un prisma diferente. Las canciones más conocidas de su repertorio adquirirán una nueva dimensión cuando se despojen de arreglos más complejos. El piano, instrumento lleno de matices, dota a los temas de una melancolía y elegancia diferente al de las versiones originales.
Como el propio artista ha reconocido en la promoción de esta gira más íntima, estos pequeños conciertos a piano y voz le dan ocasión para “descubrir una manera distinta, profunda, sencilla y limpia de disfrutar de mi voz y de sentir la música y mis canciones”. Y para ello los teatros son el lugar perfecto para cualquier manifestación escénica, especialmente “después de una larga gira con toda la banda, el montaje técnico y visual, el diseño de luces, los grandes recintos y festivales, y es reconfortante volver al corazón de la canción en estos pequeños teatros, y enfrentarse a ella desnuda, y que sea ella la única y absoluta protagonista del espectáculo”, ha asegurado.
Es notable también, la habilidad para adaptarse al estilo de Malla del David Lads, clave para el éxito de esta propuesta, pues permite a Malla jugar con las texturas vocales y emocionales de cada tema, siendo la interacción entre ambos pura complicidad y química, convirtiendo al espectáculo en algo más que un concierto, en una experiencia sensorial única.
FORMATOS DIFERENTES EN UNA GRAN TRAYECTORIA
Este formato más desnudo y sencillo es un regreso al concepto más puro de la canción, donde las emociones y las letras son las verdaderas protagonistas.
En trabajos anteriores, Malla ha explorado la variedad estilística que le ha caracterizado, desde el pop-rock más accesible hasta momentos más cercanos al folk y la música de autor, pero esta gira pone en primer plano su faceta de intérprete y compositor.
La acogida del público ha sido muy positiva y los fans de siempre parecen valorar mucho esta apuesta y forma de escuchar las canciones de Malla, mientras que nuevos oyentes se han acercado por la fuerza de las composiciones y la sencillez del espectáculo.
Se da la circunstancia de que en Huelva presentó el artista en 2019 uno de sus discos más potentes de los últimos años ‘Revolución’, donde la portada estuvo ilustrada por el artista onubense Adrián Pérez ‘Manomatic’, quien también la reflejó en un espectacular grafiti en el Polígono La Esperanza.
‘Un piano, un pianista y yo’, a las 21:00 h del sábado 14 de diciembre en la Casa Colón, nos invita a conectar con las canciones desde un lugar más cercano y muestra la capacidad del intérprete para compaginar estilos, reinventarse y emocionar al público aplicando diferentes recetas, reforzando la idea de que un buen tema siempre puede brillar, independientemente de los medios o la producción que lo rodeen.
En este espectáculo, no solo honra su propia carrera, sino que evidencia que, cuando la música se presenta de la forma más honesta y directa, siempre hay espacio para la sorpresa y la magia.