La Escuela de Arte León Ortega inaugura la exposición “Más que madera, oficio vivo”
La Escuela de Arte León Ortega de Huelva acoge desde esta semana la exposición colectiva “Más que madera. Oficio vivo”, una muestra que reivindica la vigencia del trabajo artesanal en madera y su capacidad para dialogar con la creación contemporánea.
La exposición, que puede visitarse en la Sala de Exposiciones del Centro, reúne las obras de tres antiguos alumnos del centro que hoy destacan en distintos ámbitos del arte y la artesanía: Abraham Ceada, Rafael Borrero y David Pluma. Organizada por el Departamento de Escultura, la iniciativa tiene como objetivo mostrar al alumnado actual ejemplos reales de cómo la formación artística puede convertirse en una carrera profesional sólida y apasionada.
En las piezas expuestas, el visitante podrá apreciar el equilibrio entre tradición e innovación que caracteriza a la talla y la ebanistería artística. Mientras la talla en madera se centra en la creación escultórica y simbólica a través del modelado y el corte, la ebanistería apuesta por el diseño de muebles y objetos funcionales de alto valor estético. Ambas disciplinas, sin embargo, comparten un mismo hilo conductor: el amor por la materia y la búsqueda de la belleza.
El escultor Abraham Ceada presenta obras de arte sacro de gran expresividad, donde la anatomía y la emoción se funden en madera con un dominio técnico exquisito. Por su parte, Rafael Borrero, tallista ornamental, muestra composiciones decorativas que destacan por su detalle minucioso y su sensibilidad plástica. Finalmente, David Pluma, ebanista en el taller de Pepote, reconocido por sus cajones flamencos, aporta piezas en las que la tradición se une a la música y la artesanía.
“Más que madera. Oficio vivo” ofrece así una mirada contemporánea al arte en madera, con obras que combinan técnicas de talla, dorado, policromía y ebanistería artística, poniendo en valor la diversidad de lenguajes y la riqueza del oficio.
La exposición se plantea, además, como un espacio de encuentro entre generaciones, donde antiguos alumnos comparten su experiencia profesional con los estudiantes actuales, demostrando que la creatividad, la técnica y el respeto por el material siguen siendo pilares esenciales de la formación artística.