La periodista andaluza María Garal publica un poemario inspirado en las vivencias con sus abuelas

María Garal junto a su abuela Rosi, que inspira el poemario alma de cántaro
  • La obra "álma de cántaro" acoge las voces de aquellas mujeres de la guerra y posguerra que vivieron al margen
  • María parte de la historia de las mujeres que han sido parte de su vida; y en especial, de sus dos abuelas: Rosi y Frasquita
  • El Poemario se presenta hoy sábado 27 en Córdoba

alma de cántaro es el segundo poemario de María Garal, después de Aceite y Miel, que acoge las voces de aquellas mujeres de la guerra y posguerra que vivieron al margen, entre las líneas o los espacios blancos.

El poemario, que se presenta hoy sábado 27 en Córdoba, cuenta la historia de las mujeres que han sido parte de su vida; y en especial, de sus dos abuelas: Rosi y Frasquita. “Es una especie de trabajo de investigación que concluye en versos.

A raíz de que mi abuelo Manolo muriese, cuando yo tenía doce años, empecé a observar a mi abuela: cómo se movía, cómo estaba atenta a todo, cómo callaba o hablaba, o cómo sostenía a mi madre cuando ella no podía llorar su propio duelo”.

Así, en un poemario que abarca la muerte, el amor, el deseo, el hambre, la fuerza de voluntad o el legado, María se aleja de sí misma para poner en el centro a todas ellas.

Y es que, en todas las casas, en todas las familias, en todos los contextos, ellas han estado desde niñas trabajando y tirando hacia adelante del carro, de la casa, de la familia, de todo y de todos menos de ellas mismas. Es decir, cualquiera que se haya criado bajo el influjo o cariño de una de estas mujeres, puede encontrar en estos versos una especie de colchoncito sobre el que reposar la cabeza y rememorar los besos de la infancia.

Una de las citas del Poemario alma de cántaro

Aunque en términos generales, ‘alma de cántaro’ se utiliza para definir a una ‘persona sumamente ingenua, pasmada o insensible’; aquí se utilizará para referirse a ellas, cuyo alma ha sido y es la de un cántaro de chatarra que parece que todo lo puede, que no importa si cae al suelo y rebota, que se pisotea, que se tira, que se deja en cualquier lado de la casa y no dice nada.

Un cántaro que por dentro tiene agua o leche para suministrar al resto de los habitantes de una casa; de esa casa donde nadie repara en el cántaro, en la necesidad de su existencia para seguir teniendo alimento.

Una de las citas del Poemario alma de cántaro

En Andalucía, donde tendemos a alternar la letra ‘l’ por la letra ‘r’, podríamos escuchar a menudo decir ‘arma de cántaro’. Tal vez esos cántaros, durante todos estos años, hayan convertido su alma en un arma que aparenta ser ingenua o pasmada, pero nunca insensible.

alma de cántaro se escribe completamente en minúscula, excepto los nombres de estas mujeres, para darle así, por fin, entre tanta letra, entre tanta historia, entre tanto pasado, el lugar y espacio que se merecen.