Adiós a Rafael Delfue, una de las voces más queridas y auténticas de la literatura onubense

Fuente. Facebook Jose L Camacho Malo
Finalista del Premio Planeta y ganador del Premio Saltés, su obra transformó la palabra en encuentro, memoria y refugio para varias generaciones.

Este viernes Huelva ha amanecido con un silencio distinto, ese que deja la ausencia de alguien que sabía llenar de belleza y significado cada rincón que habitó. Se ha marchado Rafael Delgado Fuentes, Rafael Delfue, escritor y poeta onubense, y con él se apaga una voz que convirtió en literatura, no solo sus libros, sino también la vida cotidiana.

Con una obra extensa, aunque en gran parte inédita, Delfue fue un creador incansable, amante del ajedrez, el fútbol y la escritura. 

Delgado fue galardonado con el premio 'Saltés' 1990 por su libro de relatos Tres. Nacido en Huelva en 1949, los críticos Baena Rojas y Sánchez Tello recogieron en su 'Historia de la poesía en Huelva (1987) que su poesía discurría "lejos de los cauces de una disciplina métrica", de forma que rendía "culto absoluto al verso libre, más preocupado por el fluir del concepto poético que por una elaboración de los elementos formales".

Su poesía, a juicio de los críticos, era "condensada y rápida", hasta "quedar reducida a una breve exposición que remata con versos lapidarios y sentenciosos" y apuntaban que era "uno de los más fieles exponentes del vanguardismo onubense" ya que "con cierta regularidad se abre a un trasfondo onírico cuando no surrealista".

La redes sociales se han llenado de muestras de condolencia del mundo cultural onubense, la mayoría amigos del poeta, que han recibido su fallecimiento como "un jarro de agua fría". De este modo el político y también escritor onubense, Juan José Díaz Trillo, quien fuera consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, ha lamentado que se va "otro gran amigo" aunque "nos deja una entrañable memoria" y palabras "que tan bien lo definen". "Te echaremos de menos. Te seguiremos leyendo. Un abrazo a su familia y a tantos amigos", concluye Trillo en su despedida.

Delgado fue definido por el comunicador onubense José Luis Camacho Malo como "persona amable, cordial, simpático, culto, con don de gentes, alto sentido de la amistad, gran aficionado al ajedrez, un magnífico escritor, poeta, comprometido con la sociedad, solidario, el fútbol una de sus pasiones, conversador nato, intuitivo, fiable... Sin lugar a dudas un lujo para la cultura de Huelva", señaló en una de las últimas entrevistas que concedió el escritor.

De su obra destacan libros como 'Forma : mis poemas'; 'Chaturanga'; 'Letrillas del recuerdo: itinerario nostálgico onubense', que publicó en colaboración con Eduardo Fernández Jurado; 'Hojas grises'; 'Tres' --libro de relatos-- o Libro de relatos--; 'Aula de literatura Juan Ramón Jiménez'; 'Diario de un hombre solo' --antología que recoge 40 años de producción poética--; 'Arde Flipovic' --en el que el protagonista muestra su particular testimonio sobre la posguerra española que vivió--; 'Doctor Finish'; 'Cuentos de la buena pipa' o 'Escrito en verde', entre otros.

Fuera de su obra, Delfue era un hombre cercano, capaz de convertir cualquier encuentro en una conversación que dejaba huella. Escuchaba con calma, compartía ideas con generosidad y siempre encontraba la forma de abrir caminos para la cultura allí donde eran necesarios.

Y así, mientras Huelva le dice adiós, sus libros seguirán encontrando lectores y sus versos volverán a aparecer en las conversaciones, los rincones de la ciudad y la memoria de quienes lo conocieron. Porque hay vidas que permanecen en el eco de las palabras auténticas que nunca se pierden. La de Rafael Delfue es, y será siempre, una de ellas.