El torero onubense David de Miranda, natural de Trigueros, fue uno de los protagonistas de la tarde taurina celebrada este pasado domingo en la Real Maestranza de Sevilla, logrando cortar una oreja tras una actuación marcada por la entrega y el esfuerzo.
La jornada estuvo también marcada por la reaparición del rey emérito, Juan Carlos I, quien fue recibido con una cálida ovación por parte del público asistente. A su llegada al coso sevillano, los aficionados mostraron su respaldo con aplausos, gesto que el monarca agradeció visiblemente emocionado.
En lo estrictamente taurino, el cartel generó gran expectación con la presencia de Morante de la Puebla, que firmó una destacada actuación logrando dos orejas, y Roca Rey, completando una terna de gran nivel junto a David de Miranda.
El diestro de Trigueros vivió uno de los momentos más intensos de la tarde tras sufrir un percance en los primeros compases de su faena, cuando el toro lo derribó en el inicio. A pesar del susto, logró reponerse y continuar con determinación, construyendo una faena basada en el valor, la cercanía y la insistencia ante un animal exigente.
Su actuación fue de menos a más, conectando con el público y logrando finalmente el reconocimiento de la plaza. Tras una estocada efectiva, el esfuerzo del torero fue premiado con una oreja, consolidando una actuación muy meritoria en uno de los escenarios más importantes del toreo.
El evento contó además con la presencia de numerosas personalidades, entre ellas la Infanta Elena, así como Victoria Federica de Marichalar y Felipe Juan Froilán.
La tarde dejó así el protagonismo compartido entre la expectación por la presencia del rey emérito y el brillo de un torero de la tierra que supo sobreponerse a la adversidad para dejar su sello en Sevilla.