Cumbres Mayores vivirá este fin de semana uno de los momentos más emotivos del año
Cumbres Mayores vivirá este fin de semana una celebración muy especial en el marco del Año Santo Jubilar, con cultos y actos extraordinarios dedicados a sus dos grandes devociones: Nuestra Señora de la Esperanza, Patrona y Alcaldesa Honoraria y Perpetua, y San Miguel Arcángel, Patrón de la localidad.
Las celebraciones tienen un carácter histórico y profundamente simbólico, ya que incluirán la Imposición de la Medalla de Oro y la entrega de la Llave de la Villa a la Virgen, dos gestos de alto valor espiritual y cultural para el pueblo.
El programa de actos comenzará el viernes, 4 de julio, a las 20:00 horas, con la Santa Misa y el traslado de San Miguel Arcángel desde la Parroquia hasta la Ermita del Amparo. A continuación, a las 21:30 horas, se inaugurará la exposición artística Spes Salutaris, una muestra que reúne obras inspiradas en la devoción a la Virgen de la Esperanza y que pone en valor su dimensión religiosa y patrimonial.
El sábado, 5 de julio, a las 20:00 horas, se celebrará una nueva Santa Misa en la Ermita de la Virgen, seguida del traslado de Nuestra Señora de la Esperanza hacia la Parroquia, acompañada por sus tradicionales danzas y por un itinerario especialmente engalanado para la ocasión. En su entrada al pueblo será recibida solemnemente por las hermandades, las autoridades municipales y el Patrón, San Miguel Arcángel.
Durante el recorrido, la Virgen contará con el acompañamiento musical del tamborilero Román Boza Fernández y la Banda de Música Municipal de Cumbres Mayores. A su llegada a la Parroquia, se vivirá uno de los momentos más emotivos del fin de semana: el estreno de una nueva Salve dedicada a la Virgen, compuesta por Antonio Rodríguez Cruz con letra de Mariló Carranza, e interpretada por el Coro Romero Amanecer Cumbreño, con el acompañamiento del tamboril y la gaita de Román Boza.
El fin de semana culminará el domingo, 6 de julio, a las 21:00 horas, con la celebración de la Santa Misa de salutación a la Virgen de la Esperanza en la Parroquia, un acto íntimo y de recogimiento con el que se pondrá el broche final a estos días marcados por la fe, la tradición y la emoción compartida.