Adif reconoce ante la jueza que un carril de 36 metros en Adamuz carecía de certificado de calidad
Adif ha admitido ante la jueza instructora del caso Adamuz que uno de los carriles instalados en la vía 2 del tramo Madrid‑Sevilla, de 36 metros de longitud, carecía de certificado de calidad, lo que motivó su sustitución de urgencia a principios de marzo. La información se incluye en un escrito remitido al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Montoro, Córdoba, que investiga el accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero y que costó la vida a 46 personas.
Según el documento, la empresa suministradora comunicó que el carril instalado no coincidía con la documentación de entrega, lo que impedía certificar su trazabilidad. Aunque el director técnico aseguró que no se detectaron desperfectos en el acero, Adif decidió reemplazarlo “por razones de control y trazabilidad del material”.
La intervención se realizó la noche del 3 al 4 de marzo en el kilómetro 317,264 de la vía 2, justo en la zona de transición entre los nuevos desvíos y la vía general. Posteriormente, la empresa también reemplazó 42 metros adicionales del hilo interior de la vía, sin notificarlo previamente al juzgado, con el objetivo de homogeneizar la dureza de ambos hilos, un factor clave que podría estar vinculado a la causa del accidente según la investigación.
Adif ha asegurado que los carriles retirados se encuentran depositados provisionalmente a la espera de su traslado a la base de Hornachuelos, para permitir su examen pericial o la práctica de pruebas que determine la autoridad judicial. Además, la empresa niega que haya existido manipulación del material o acopio irregular.
El accidente del 18 de enero ocurrió en el punto kilométrico 318,681 de la vía 1, cuando un tren de Iryo descarriló y fue impactado por un Alvia de Renfe, en un tramo donde se sospecha que la rotura de un carril o su soldadura pudo haber provocado la tragedia. Desde entonces, la jueza Cristina Pastor ha impuesto estrictas medidas de notificación y custodia de cualquier intervención en el tramo afectado.
Este reconocimiento de Adif pone sobre la mesa la importancia de garantizar la trazabilidad y el control de calidad de los materiales en la red ferroviaria, especialmente en tramos de alta velocidad, mientras continúa la investigación judicial sobre las causas del accidente de Adamuz.