Almonte critica la tardanza del PSOE ante el grave deterioro del paseo marítimo de Matalascañas

Fuente: Ayuntamiento de Almonte
Vecinos y colectivos reclaman diálogo institucional y actuaciones urgentes tras años de abandono que han derivado en daños millonarios en el litoral

El municipio de Almonte atraviesa estos días un clima de creciente preocupación y malestar por el estado del paseo marítimo de Matalascañas, cuyo deterioro progresivo, tras años sin una intervención eficaz, ha desembocado en una situación que muchos califican de insostenible. La falta de actuaciones preventivas, unida a la pérdida de arena, ha facilitado que el mar haya terminado por causar graves destrozos en una infraestructura clave para el núcleo costero.

Desde distintos ámbitos ciudadanos se recuerda que durante ocho años no se produjeron soluciones reales, lo que ha provocado que las actuaciones anunciadas lleguen cuando el daño ya está hecho. Esta circunstancia ha generado numerosas críticas ante lo que consideran una reacción tardía por parte del PSOE, justo en el momento en que el deterioro es ya evidente.

En este contexto, ha llamado la atención la reciente aparición pública del portavoz socialista Miguel Espina y de la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, sin que, según denuncian desde el municipio, se haya producido previamente una comunicación directa ni un contacto institucional con el Ayuntamiento de Almonte. Esta ausencia de diálogo ha despertado interrogantes entre vecinos y colectivos locales, que reclaman explicaciones y mayor transparencia.

Asimismo, parte de la ciudadanía ha mostrado su sorpresa por el papel visible otorgado a otras figuras políticas en un asunto que, por su impacto económico, social y territorial, consideran que debería haberse abordado con mayor responsabilidad desde las administraciones competentes durante los últimos años.

La principal preocupación sigue siendo el futuro del paseo marítimo, ya que las estimaciones técnicas apuntan a que la reparación de los daños podría superar los dos millones de euros. Un coste elevado que, según se coincide en el municipio, podría haberse evitado con una intervención temprana y coordinada.

El Ayuntamiento de Almonte ha reiterado en distintas ocasiones su disposición a colaborar y mantener un diálogo constructivo con todas las administraciones implicadas para encontrar soluciones reales y duraderas. No obstante, el prolongado silencio institucional y la reacción tardía han generado una evidente desconfianza entre la población, que reclama respeto institucional, compromiso y respuestas claras.

Mientras se espera que se produzca esa comunicación que aún no ha llegado, Almonte mantiene una pregunta abierta que resume el sentir general: por qué no se actuó antes y por qué se ha evitado durante tanto tiempo el diálogo directo con su Ayuntamiento.