Incertidumbre en El Rocío: El Gobierno reduce la presencia de la Guardia Civil para la Romería 2026
La Romería del Rocío 2026 se prepara en un contexto marcado por la incertidumbre tras el anuncio de la Guardia Civil de que restringirá de forma significativa su presencia y funciones durante la celebración, una decisión que ha generado inquietud en el municipio de Almonte y entre las hermandades rocieras.
Según ha confirmado el coronel jefe de la Comandancia Provincial de Huelva, los agentes dejarán de custodiar las denominadas llaves de acceso, los puntos donde se verifican los pases emitidos por el Ayuntamiento de Almonte para el control del tráfico de vehículos. Asimismo, se ha avanzado una reducción de efectivos y servicios en el interior de la aldea durante los días de la romería.
“Este control ha sido siempre una pieza clave para evitar el colapso de la aldea y garantizar que solo los vehículos autorizados circulen por el recinto”, señalan fuentes municipales, que advierten de que la retirada de estos controles “deja en el aire la capacidad de respuesta ante las grandes aglomeraciones que se producen cada año”.
Desde el ámbito municipal y rociero, esta decisión no se interpreta únicamente como una cuestión técnica. “Creemos que no es una medida organizativa aislada, sino que está claramente vinculada a la tensión institucional existente entre la Subdelegación del Gobierno y el Ayuntamiento de Almonte”, apuntan fuentes municipales, en referencia a la relación con la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico.
Según estas mismas fuentes, el deterioro de la relación institucional se habría acentuado tras la catástrofe registrada en Matalascañas, un episodio que generó discrepancias en materia de gestión, coordinación y responsabilidades. “Desde entonces, el clima entre ambas administraciones ha sido evidente, y esta reducción del dispositivo se percibe como un nuevo capítulo de ese desencuentro”, añaden.
Además, recuerdan que “la gestión reciente de la Subdelegación ha estado marcada por una relación especialmente tensa con el Ayuntamiento”, aludiendo a la convocatoria celebrada en la sede de la Subdelegación a la que, según indican, “se citó exclusivamente a la oposición al gobierno local, un gesto que fue interpretado como una injerencia política y que agravó la fractura institucional”.
En el ámbito rociero, la medida ha causado desconcierto. “Tras 41 años de vigencia del Plan Romero, sorprende que ahora se considere prescindible una parte esencial del dispositivo de seguridad”, señalan las fuentes consultadas, que subrayan que la afluencia de peregrinos y visitantes no ha dejado de crecer en los últimos años.
“Precisamente, cuando se alcanzan cifras récord de asistencia y aumenta el número de hermandades parece más lógico reforzar medios que reducirlos”, añaden, recordando que la seguridad ciudadana es una competencia exclusiva del Gobierno central.
Asimismo, las fuentes insisten en que “el recorte del dispositivo genera preocupación y un profundo malestar”, al considerar que “se está enviando un mensaje equivocado en uno de los acontecimientos religiosos y sociales más multitudinarios de España”.