María Jesús Montero llega con la "chequera"
La coincidencia de dos 'pesos pesados' del Gobierno como la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, este viernes en Huelva no ha sido casual.
El intento de Moncloa y Ferraz por recuperar Andalucía va en serio. Y para ello, se pondrá toda la carne el asador. Pedro Sánchez sabe que le va mucho en ello.
Puente ha protagonizado una nueva edición de los Desayunos Ser en la Casa Colón, al que ha asistido una amplia representación de la sociedad onubense, en la que han destacado la alcaldesa, Pilar Miranda; y el presidente de la Diputación, David Toscano; el presidente y director general del Puerto, Alberto Santana y Alfonso Peña respectivamente, el delegado de Fomento de la Junta, Jaime Pérez, o líderes sindicales, entre otros responsables institucionales.
También ha habido destacadas ausencias, como las de los presidentes de la Federación Onubense de Empresarios (FOE), José Luis García Palacios, y su homónimo en la Cámara de Comercio, Daniel Toscano. Ambos pertenecen a la plataforma 'Y Huelva cuándo', de la que sí han estado presentes Salvador Romero, Juan José García del Hoyo y Antonio José Redondo.
En este foro, el titular de Transportes y Movilidad Sostenible ha sorprendido, gratamente, anunciando proyectos y plazos en la alta velocidad Huelva-Sevilla más allá de la nota publicada hace dos meses, la A-49 y el Puerto onubense. Lo que hace falta es que se ejecuten y no queden en papel mojado.
Al lado de Puente, aplaudiendo, la vicepresidenta del Gobierno, ministra de Hacienda, nueva secretaria general del PSOE-A y candidata a la presidencia de la Junta en las próximas elecciones andaluzas, quien considera que lo anunciado por su compañero de gabinete gubernamental es una "magnífica noticia".
Alcolea
A este cambio de actitud del ministerio de Puente se une el acercamiento de posturas entre Gobierno y Junta para la reanudación de las obras de la presa de Alcolea, paralizadas desde hace años, a poco más del 20% de ejecución. Los regantes acogen con prudencia los últimos acontecimientos pero no ocultan su satisfacción ante la posibilidad, ahora más real que nunca, de que dicha infraestructura hídrica pueda convertirse por fin en una realidad.