Ocho años después, comienzan las obras en Matalascañas con más de dos millones en daños acumulados

Fuente: Ayuntamiento de Almonte
El Ayuntamiento de Almonte exige responsabilidades al MITECO tras años de retrasos que han provocado graves daños en infraestructuras y el litoral

El Ayuntamiento de Almonte ha mostrado su satisfacción por el inicio de las obras de regeneración en Matalascañas, coincidiendo con el puente de la Inmaculada Concepción, aunque ha reclamado responsabilidades por los años de abandono que han provocado un deterioro que supera los dos millones de euros en infraestructuras esenciales del núcleo. Estas instalaciones son utilizadas cada temporada por más de 200.000 personas.

La falta de aportes de arena durante los últimos años ha generado daños significativos en zonas que se encuentran en Dominio Público Marítimo-Terrestre, bajo la competencia directa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). El Ayuntamiento denuncia que el Ministerio ha intentado trasladar la responsabilidad a la administración local, cuando la realidad evidencia una doble responsabilidad estatal: tanto por la ausencia de aportes de arena como por la inacción prolongada en la protección de un tramo de costa extremadamente vulnerable.

El Consistorio ha insistido en que no cuestiona la necesidad ni la importancia de las obras, que ha reclamado de forma constante, pero considera “incomprensible que se presenten como un logro aislado lo que debería haber sido una obligación continuada en defensa del litoral y del interés general”.

Entre las consecuencias del retraso destacan daños estructurales por la presión marina, afectación a infraestructuras críticas que dan servicio a todo Matalascañas, y riesgos para la depuradora y el sistema de saneamiento, cuya integridad es esencial tanto para la población como para la conservación de las playas de Doñana, uno de los espacios naturales más valiosos de Europa.

El Ayuntamiento de Almonte exige ser convocado y tratado como la institución responsable del territorio, recordando su compromiso absoluto con la defensa de Matalascañas, de Doñana y de todos los vecinos y visitantes que merecen un litoral seguro, protegido y gestionado con responsabilidad. “Nuestra única prioridad ha sido siempre el bien común: que Doñana y su gente sean tratados con la misma consideración que el resto de la costa española”, subrayan desde el Consistorio.