La tricentenaria hermandad de la ciudad del poeta rompe récords en la romería del Rocío 2025 con una multitudinaria comitiva formada por casi 4.000 peregrinos, 35 espectaculares carros a la larga, y más de una treintena de tractores, lo que la convierte en la peregrinación rociera más numerosa después de la Hermandad de Huelva.
La hermandad presidida por Manolo Morales ha iniciado hoy su camino con un colorido desfile de despedida por las calles del pueblo, un recorrido jalonado de vivas, piropos, canticos y oraciones a la Virgen del Rocío, que ha vuelto a tener como momentos especialmente emotivos, el paso del Carretón de Plata y su Simpecado por la casa de las Hermanas de la Cruz y el Ayuntamiento, donde los bueyes de la familia Cascarilla han vuelto a demostrar su excepcional doma arrodillándose en una singular estampa de la filial moguereña que se repetirá en la presentación de las hermandades ante la Blanca Paloma.
La peregrinación de Moguer al Rocío que fue pregonada hace unos días por el presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, Santiago Padilla, tuvo ya anoche su primer acto romero con el traslado del Simpecado de la filial a la vivienda de los Mayordomos de la romería, la familia Alfaro Reyes, que agasajó a los rocieros con una multitudinaria copa en la que se hizo ya patente el fervor de los moguereños y la ilusión por renovar un año más, su devoción a la Reina de las Marismas.
El alcalde moguereño Gustavo Cuéllar y una amplia representación municipal se han sumado de nuevo este año a la peregrinación rociera, y realizan también el camino acompañando a Manolo Morales y su directiva, a los Mayordomos y a los miles de romeros que integran una de las comitivas con más solera y empaque de cuantas acuden al encuentro con la Blanca Paloma.
Tras la parada para el almuerzo junto a la peana de la Virgen del Rocío en El Milanillo, la Hermandad del Rocío de Moguer reemprenderá su peregrinación llegando al paraje de Pino Gordo a la caída de la tarde, para vivir una emocionante noche de rezos, cánticos y alegría en torno a la devoción que la ciudad del Tinto profesa a la patrona de Almonte.
A partir de entonces la casa-hermandad de la filial moguereña ubicada a escasos metros de la ermita de la Virgen, se convertirá en un hervidero de devoción y sentimiento rociero, con la familia Alfaro Reyes agasajando a los peregrinos de una localidad que lleva más de tres siglos acudiendo puntualmente a la romería, y que espera ya con ansia el momento de su presentación ante la Blanca Paloma y, sobre todo, la llegada de la Virgen a la puerta de su casa momentos antes de regresar a su ermita tras la multitudinaria procesión por la aldea en la mágica mañana del lunes de Pentecostés.
En el paraje de Pino Gordo donde pernocta la hermandad, se instalan por operarios municipales no sólo decenas de casetas con sus toldos para los romeros, sino también un módulo para el servicio médico, así como otro para aseos químicos. Además, igual que en el Milanillo, lugar de la parada del almuerzo en la jornada de hoy, se han colocado tanto abrevaderos para las bestias con su correspondiente aporte de agua como contenedores de basura.
A nivel de seguridad, junto a la labor de la Policía Local, destaca el trabajo de la agrupación de voluntarios de Protección Civil, que presta durante todo el camino a la comitiva rociera apoyo sanitario con un vehículo medicalizado, servicio de comunicación y trasporte para posibles emergencias que pudieran producirse.