El ejemplo de Portugal
La coalición conservadora Alianza Democrática (AD) ha ganado las elecciones legislativas de este domingo en Portugal con un 32,10 por ciento de los votos (86 diputados), aunque tendrá complicado gobernar al no contar con mayoría absoluta.
Los conservadores, eso sí, se han situado por delante del Partido Socialista (PS), que obtiene un 23,38 por ciento de apoyo y 58 diputados y del partido de extrema derecha Chega, que queda por detrás del Partido Socialista (PS) en votos (22,56 por ciento), pero iguala en diputados, 58, según el escrutinio oficial correspondiente al 99,23 por ciento de votos, a falta sólo del recuento de votos de portugueses residentes en el extranjero.
Así las cosas, el PS ha sido uno de los claros perdedores, por lo que su hasta ahora líder y candidato electoral, Pedro Nuno Santos, ha hecho lo más sensato: anunciar su dimisión.
Y es que Nuno Santos ha sufrido una pérdida de cerca de 420.000 votos y 20 diputados con respecto a las anteriores elecciones.
"No hemos provocado estas elecciones, pero queríamos ganarlas. El pueblo portugués ha hablado claro y nosotros, como siempre hemos hecho a lo largo de nuestra historia, respetamos al pueblo", ha señalado el líder saliente de los socialistas lusos.
El ejemplo de Nuno Santos pone de manifiesto que, en efecto, no todos los políticos son iguales. Que no conviene aferrarse al sillón y hay que estar a las duras y a las maduras.