El paso cambiado de Feijóo

Feijóo en la cumbre de presidentes

Pedro Sánchez vuelve a marcar la agenda política. Y lo hace ante un PP que a veces da la impresión de que nada entre la falta de entusiasmo y la resignación.

Tal y como está el país, con un presidente del Gobierno cuestionado por muchos de los suyos por el cupo catalán y otros temas, los populares tendrían la oportunidad de oro para hacerse notar. Y hacer llegar su discurso más allá que los meros titulares y tuits.

Sin embargo, da la impresión de que a Feijóo se le está pillando demasiadas veces ya con el paso cambiado por mucho que celebrase días atrás la cumbre de presidentes autonómicos.

No se entiende una mayor contundencia (y más imaginación) para hacer frente desde la oposición al cúmulo de despropósitos que está acometiendo, no olvidemos, el presidente con el menor número de diputados en el Congreso de la historia.

Cuca Gamarra es buena oradora. Y sabe de lo que habla. Pero a veces, cada vez más veces, da la impresión que al PP le falta algo más para llegar a más gente.

Sánchez tras su último comité del PSOE

Sánchez, estos días, ha vuelto a demostrar que es listo. Que es un genio a la hora de captar la atención mediática y correr cortinas de humo para que se hable de lo que realmente le interesa. 

El marido de Begoña Gómez ha logrado aglutinar a todos los partidos políticos y ponerlos en contra de la mala malísima derecha ( y ultraderecha).

Y no solo eso, logra gobernar, es un decir, en clave ideológica. Me explico: el presidente basa gran parte de su relato en la ideología y en sacar de vez en cuando el fantasma de la ultraderecha. Y así le van bien las cosas, no aporta soluciones a los grandes problemas, pero tiene más o menos contenta a la gente. Y es lo que cuenta.