Un sí al piropo

Cada vez nos cuestionamos más si estamos gobernados por desequilibrados y psicópatas, con nula empatía y compromiso en la resolución de graves problemáticas de una sociedad que les ha votado.

El pseudo feminismo, el fanático, tiene su raíz en complejos y frustraciones del pasado y, claro está, siempre busca un culpable como chivo expiatorio al problema que son ellas mismas.

No se busca unión y solución sino enfrentamiento, rencor, odio. Su diana es el hombre. Como psicólogo, conozco el poder terapéutico del piropo, elevando la autoestima, recuperando esa hipotonía en mujeres afectadas de síndrome de Estocolmo, que no conocían el piropo sino el desprecio y la humillación.

Era necesario conocieran otros hombres les valoraban y admiraban .Todos sabemos que nuestra autoestima y percepción de sí mismo, en parte se ve influenciada por el concepto los demás tengan de nosotros.

El piropo bonito es poesía, es saeta, es Rocío, romería, hermandad, es cultura. Parece el Instituto Andaluz de la mujer no tiene idea ni de cultura ni de profesionalidad ni de terapia ni de lo que motiva a una mujer maltratada después de vivir un infierno pasado.

Pobre Canal Sur obligado a este sinsentido y sinrazón, a auténtica patología. Habrá que suprimir las coplas, las películas. El piropo andaluz que era el mejor de España y el mundo…

Hace poco acudía a mi consulta una mujer que necesitaba su pareja la piropease y nunca lo hacía. Una vez se dio el cambio y ya no le costaba decir lo que sentía a su mujer, ella se sintió infinitamente más valorada.

Es una simple palabra o dos pero su efectividad y positividad es absoluta. Al conocer a alguien, la conquista lleva esa parte esencial de piropo.

Jamás una institución al servicio de la mujer puede preconizar el odio a los hombres de la sociedad y hablar de igualdad cuando su conducta es la desigualdad, sembrando ansiedad, angustia y temor a las mujeres y jóvenes cuando van por la calle y las piropean.