Granada fue sede el pasado fin de semana del Encuentro de presidentes de Agrupaciones, Consejos, Federaciones y Uniones de Cofradías y Hermandades de Semana Santa de las capitales andaluzas y de Jerez de la Frontera. Una cita que puso el foco en los retos actuales y futuros de la Semana Santa en la región, con especial atención a la seguridad de los desfiles procesionales y al crecimiento de los cortejos.
La mesa de trabajo principal se celebró el sábado 14 de junio por la mañana en el salón de Comisiones del Ayuntamiento de Granada. Antes del inicio, los representantes cofrades fueron recibidos por la alcaldesa de la ciudad, Marifrán Carazo. La sesión, bajo el título Realidad actual y futuro de la Semana Santa en Andalucía, se centró cuestiones: el incremento de actos religiosos públicos, el impacto de las redes sociales en el mundo cofrade y, de forma destacada, la seguridad.
Sobre este último punto, intervino el responsable del Cuerpo de Bomberos de Granada, Gustavo Molino Firela, quien expuso la importancia de una correcta planificación y coordinación en los desfiles procesionales. Subrayó especialmente el papel del Plan Parihuela, que regula seguridad, organización y movilidad durante la Semana Santa granadina.
El encuentro concluyó el domingo con una recepción en el Palacio Arzobispal por parte del arzobispo de Granada, monseñor José María Gil Tamayo, quien valoró a las hermandades como un pilar evangelizador dentro de la Iglesia. Además, recordó la Carta Pastoral de los obispos del sur publicada en 2023, María, Estrella de la Evangelización. La fuerza evangelizadora de la Piedad popular, y destacó el papel de las cofradías como vía de acercamiento de los jóvenes a la fe. Tras sus palabras, se celebró la misa de clausura en la Santa Iglesia Catedral, presidida por el propio prelado.
Además del trabajo institucional, la cita incluyó una programación cultural que permitió a los asistentes conocer enclaves históricos y devocionales de Granada como la Alhambra, la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, la Capilla Real, el Camarín de la Virgen del Rosario o el mirador de San Nicolás.