Por Triana Abad
Niebla cuenta con aproximadamente, cuatro mil habitantes y se sitúa a 28 kilómetros de la capital y a una altitud de 45 metros sobre el nivel del mar.
Durante el califato de Córdoba fue capital de la “cora” (demarcación territorial de Al-Ándalus) y en los tres primeros reinos de Taifas, fue el centro de la Taifa de Niebla. Un lugar de bastante peso en la historia y por donde han pasado diversas civilizaciones: los tartesios la llamaron Ilípula, los romanos Ilipla, los visigodos Elepla, los musulmanes Lebla y los castellanos Niebla.

Aquí encontramos una fortificación que si bien no podemos dilucidar a ciencia cierta que no fue estrictamente construida para fines defensivos, lo podemos intuir.
Construida por Enrique de Guzmán, II duque de Medina Sidonia en 1470, es un edificio que transmite la imagen de poder de la que a Enrique de Guzmán le gustaba proyectar. Encontramos que, en su situación geográfica, se localiza alejado del mar, de la frontera con Portugal y de la frontera de Granada, lo que nos lleva a la explicación de cuales fueron los fines reales de esta construcción, aunque en sus muros, nos llaman la atención una serie de “troneras” en forma de cruz y orbe. Estas troneras servían para colocar los cañones desde el interior y disparar al enemigo.

La fortaleza sufrió graves daños con el paso de los siglos. En 1755, con el terremoto de Lisboa, que dejó daños hasta en la localidad sevillana de Estepa y que se puede apreciar en la fachada del Palacio de los marqueses de Cerverales, por ejemplo, dejó graves daños en los muros y estructuras de la construcción, afectando en mayor parte a su torre del homenaje, y en tiempos de guerra de la independencia, los franceses volaron el edificio en 1812 al abandonarlo.
Poco a poco y gracias a las intervenciones que se le han ido realizando a lo largo del siglo XX, se ha conseguido que el castillo muestre la esencia de lo fue en el pasado.

Este castillo de Niebla es uno de los más emblemáticos de Andalucía. Detalle a tener en cuenta, sobre la fortificación, es que a día de hoy se puede observar que la puerta de entrada al castillo, es la original, ya que la mantenían oculta por los problemas derivados del estado ruinoso y deteriorado, por las construcciones de viviendas que se llevaron a cabo y que adosaron a los muros del castillo.

La mayoría de esas viviendas, ya demolidas, están devolviendo la imagen original en los alrededores de la fortificación, devolviendo la puerta de acceso a su lugar.
Enrique de Guzmán
Nacido en 1440 bajo la corona de Castilla, fue hijo de Juan Alonso Pérez de Guzmán, I duque de Medina Sidonia y de Isabel de Fonseca y Ulloa. Unido en matrimonio con Leonor de Ribera y Mendoza, hija de Per Afán de Ribera, I señor de Los Molares y María de Mendoza, I condesa de Los Molares.