Las Fiestas Colombinas de Huelva regresan un año más con una oferta amplia de actividades. La vida en las casetas, las risas en los cacharritos o la música de los conciertos son algunas de las opciones para disfrutar de los días grandes en los que se conmemora el aniversario de la partida de Colón y los marinos de la provincia de Huelva desde el puerto de Palos de la Frontera, una expedición que les llevaría al Descubrimiento de América.
Entre todas las posibilidades para celebrar el mencionado hito, hay que destacar algunas que han tenido lugar en otras épocas. Durante las Colombinas, se han instalado circos y teatros, se ha celebrado un circuito ciclista o se han organizado eventos como la coronación de la reina de las fiestas, concursos de tractoristas, festivales aéreos, competiciones de karts y motocross o carreras de camareros en el recinto. No obstante, hay una actividad que permanece en el recuerdo de muchos onubenses por su belleza y singularidad: la cabalgata colombina.
La primera idea surgió en 1943, año en el que el artista onubense José Caballero envió una carta al presidente de la Real Sociedad Colombina Onubense con varias propuestas para las Fiestas, entre las que se encontraba la organización de una cabalgata. Pese a tratarse de una iniciativa original, no se materializó hasta 1956.
La primera cabalgata fue un éxito rotundo. Estuvo compuesta por carrozas representativas de la Gesta del Descubrimiento como la salida del Puerto de Palos de los marinos, las tres carabelas, recreación de la llegada de Colón a la isla de San Salvador, otra carroza representando la recepción en Barcelona de los Reyes a Cristóbal Colón o el monumento a Cristóbal Colón de la Punta del Sebo. Sin embargo, también hubo carrozas con otra temática como la recreación de la estatua de la Libertad de Nueva York, una representativa de un juego de té, otra alusiva a una estampa andaluza, una guitarra, un canasto de flores, una mariposa y salmonete, un abanico, una carroza representativa de un patio andaluz, una concha y caballitos de mar.
La comitiva contó con el acompañamiento de gigantes y cabezudos y bandas de música (Regimiento de Infantería de Marina de San Fernando, Regimiento de Infantería de Granada número 34, municipal y Casa Asilo José Antonio de Ayamonte). Al paso de la cabalgata, se produjeron batallas de serpentinas y confetis.
El recorrido se inició por la carretera de Sevilla y continuó por Alameda Sundheim, Avenita Italia, plaza 12 de octubre, paseo de las Palmeras y recinto ferial, donde cogió por el paseo central de arcos eléctricos.
Tras la primera experiencia, fueron muchas las cabalgatas que se celebraron durante los diversos años de Colombinas, contando con carrozas de muchas temáticas: un cisne blanco, un carrusel, una góndola veneciana, un jarrón y elementos de la cultura japonesa… En la realizada en 1964 hubo hasta caballistas vestidos con trajes típicos para el Rocío.
Como curiosidad, cabe señalar que, en la cabalgata de 1966, participaron carrozas de los municipios de Palos, Moguer, Ayamonte, Gibraleón y La Palma. Algunas de ellas consistían en recreaciones de un pollo asado escoltado por dos gambas, jirafas y palmeras o zuecos tirados por cigüeñas.
Otra cabalgata recordada por muchos onubenses es la del año 1976, fecha conmemorativa del Bicentenario de la Independencia de EEUU. La comitiva estuvo formada por majorettes, grupos de caballistas, la banda de la VI Flota americana y quince carrozas. Siete representaban escenas de vaqueros del oeste norteamericano. Las demás carrozas recreaban un banjo, un barco de vapor del Misisipi, figuritas del premio cinematográfico Oscar e imágenes de la compañía Disney.
En 1992, año del Quinto Centenario del Descubrimiento de América, también se organizó una gran cabalgata colombina. Sin embargo, esta costumbre se perdió con el tiempo y hoy sólo podemos recordar o imaginar aquel acontecimiento festivo observando las imágenes de aquellos años en los que Huelva disfrutaba con carrozas sus Fiestas Colombinas.