Un juzgado de Huelva ha condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a pagar 76.690 euros a una familia por la muerte, en octubre del 2011, de una de sus hijas mellizas recién nacidas en el Hospital Infanta Elena y por el tratamiento inadecuado que recibió la que sobrevivió.
En concreto, dicha sentencia entiende que el SAS es responsable de lo que le sucedió a la bebé fallecida puesto que la asistencia sanitaria y tratamiento que se le prestó fue "contrario" al criterio de la 'lex artis' que debe de regir los mismos, según informa Efe.
Por lo tanto, se aprecia en este caso la existencia de "nexo causal" entre dicha asistencia prestada y los daños ocasionados.
En cualquier caso, la citada resolución judicial no es firme, y contra la misma cabe recurso de apelación por parte del SAS.
Las niñas nacieron, vía cesárea programada, el 13 de octubre del 2011, después de que tuvieran que proporcionar a su madre anestesia general tras cinco intentos de inyectar la epidural sin éxito.
Según la denuncia presentada en su día por los padres, y cuyo relato se da ahora por probado, las niñas fueron trasladadas a una cuna con foco porque habían cogido frío durante el parto, si bien, en todo momento le dijeron a la madre que ambas "estaban perfectamente y que no necesitaban incubadora".