Confirman la existencia de una conexión entre las balsa de fosfoyesos y el río Tinto

Un estudio de investigadores de la Universidad de Huelva y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Granada-CSIC y publicado en publicado en la revista 'Water Research', confirma que existe una conexión entre las balsas de fosfoyesos y el estuario del río Tinto, lo que contribuye a la contaminación de éste.

Este estudio descarta que el agua de proceso apilada en la superficie de las balsas, inicialmente utilizada para transportar el desecho, sea "el principal y único agente contaminante" y considera que a ello contribuye también la propia construcción de las balsas, dispuestas directamente en las marismas del estuario de Huelva sin ninguna barrera impermeable para evitar la lixiviación.

Los resultados han descartado el agua de proceso estancada como el principal vector de contaminación por el borde de salida y han revelado "una infiltración continua de aguas del estuario a las balsas que implican que está sujeta a un sistema de intemperismo abierto", según avanzó la Cadena Ser.

En concreto, el agua del río Tinto entra en profundidad en las balsas cuando se produce la pleamar y retorna al estuario -con la bajamar- cargada de lixiviados.

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