David Martín emociona con un pregón cargado de fe y sentimiento rociero en el Gran Teatro
La Real Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío de Huelva vivió este sábado una noche llena de emoción y espiritualidad con el pregón de David Martín Bernal, celebrado en el Gran Teatro como anuncio oficial de la romería de 2025.
El acto, enmarcado en un año jubilar especialmente significativo para la hermandad, congregó a numerosos fieles, autoridades civiles y religiosas, así como representantes de otras hermandades y cofradías. Presidieron la cita el segundo teniente de alcalde de Huelva, Francisco Muñoz; el canónigo y director espiritual de la hermandad, Jaime Jesús Cano Gamero; el presidente de la filial, José Francisco Garrido; la hermana mayor de 2025, María José Muiño; y la secretaria de la hermandad, Virginia Payán.
David Martín ofreció un pregón vibrante y poético, en el que rindió homenaje a los orígenes de la hermandad y a los emigrantes onubenses que, lejos de su tierra, encontraron en la Virgen del Rocío un refugio espiritual y una forma de mantener vivas sus raíces. Con un discurso tejido desde la emoción y la tradición, el pregonero recorrió la historia de la hermandad desde la nostalgia de la emigración hasta el reencuentro con la marisma, ensalzando la figura del Simpecado como símbolo de identidad, unidad y fe.
A lo largo de su intervención, Martín también reconoció la labor de la hermana mayor, María José Muiño Arroyo, así como el trabajo de la junta de gobierno y del coro de la hermandad. El pregón concluyó con un canto a la esperanza y un ferviente llamamiento a vivir intensamente la próxima romería, que ya se prepara con entusiasmo en Huelva. El anuncio de la inminente salida hacia la aldea se convirtió en un estallido de emoción colectiva, al ritmo de sevillanas y con el corazón puesto en la Blanca Paloma.
La presentación del pregonero corrió a cargo de su amigo Marco Antonio Marconi Rivero, quien, visiblemente emocionado, destacó la humildad, la fe y la entrega de David Martín, así como sus más de treinta años de vinculación con la hermandad. “David no busca tronos, pero siempre alcanza el corazón”, afirmó, subrayando su capacidad para conmover con autenticidad y acercar la palabra divina.