Marina e Iker, de 6 y 10 años respectivamente, han querido agradecer al equipo de Neonatos del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez el cuidado con el que han tratado a su hermana recién nacida.
La pequeña, que ha pasado sus primeros 130 días de vida en el Hospital onubense, nació con tan solo 25 semanas. Con 800 gramos de peso, la onubense parece haberse encontrado en las mejores manos —familiares y profesionales— que la han empujado hasta verla por fin sana y en casa. Rocío nació el pasado 30 de enero y recibió el alta el día 9 de junio.
Ahora, los profesionales del Hospital son los que han querido agradecer el bonito detalle de estos dos niños, que les dedicaron una emotiva carta recordándoles que se "merecen todo lo posible por estar siempre ahí luchando por los bebés".
Rocío ha abandonado el centro hospitalario pesando 3,355 kg y lista para comerse el mundo.