Galería: La Borriquita ya está en la calle y Huelva mira a San Pedro

Huelva se llena de palmas, infancia y emoción

Las puertas de la Parroquia Mayor de San Pedro se abren despacio y, con ellas, se desborda todo lo que Huelva guarda durante un año entero. La Borriquita ya está en la calle y el Domingo de Ramos se hace verdad entre palmas alzadas, miradas limpias y esa emoción que no necesita explicarse.

Saúl García
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El sol radiante ilumina el paso y lo envuelve todo en una luz única que parece hecha a medida para este momento. No es solo una salida, es el inicio de algo que se siente en el aire, en el silencio que se forma cuando asoma el paso, en ese latido común que recorre la plaza y se mete en el pecho.

Saúl García
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Saúl García
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Tras Él, la Virgen de los Ángeles aparece como un suspiro de calma, llenando la Plaza de San Pedro de una dulzura distinta, de esa forma de andar que no hace ruido pero lo dice todo. Su presencia completa la escena, convirtiendo la tarde en un recuerdo que ya se queda.

Saúl García
Saúl García
Saúl García
Saúl García
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La ciudad cambia el ritmo sin darse cuenta. Hay alegría, sí, pero también recogimiento, ese equilibrio tan propio del Domingo de Ramos en el que todo empieza con luz. La Borriquita avanza y Huelva la acompaña como siempre, sabiendo que, con la Virgen detrás, el cielo también ha querido salir a la calle.