Galería: Pérez Cubillas se rinde ante la salida del Señor de la Sentencia

El Señor de la Sentencia. Fuente: Saúl Garcia
La cofradía vuelve a echarse a la calle arropada por sus vecinos

Pérez Cubillas ya tiene a su Señor en la calle. Es Martes Santo en Huelva y la tarde se abre con un sol limpio que cae de frente sobre el barrio, iluminando la salida de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia.

El momento llega despacio, como mandan las cosas que importan. Y poco a poco, sin estridencias, el misterio comienza a ganar la calle, dejando una estampa serena, llena de verdad.

La Sentencia anda. Lo hace con ese caminar tan suyo, marcando el compás con una cadencia que no necesita explicación. Es su forma de estar, su manera de hacerse presente.

Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia
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Fuente: Saúl Garcia
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Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia

Cada chicotá dibuja una escena distinta bajo la luz de la tarde. El paso avanza con templanza, con ese aire sobrio que define a la hermandad, mientras el tiempo parece quedarse suspendido en cada movimiento.

Y entonces, la saeta. Como un suspiro que se rompe en el aire y se eleva directa, buscando al Señor. Un instante que atraviesa la tarde y deja ese eco que no se olvida.

Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia
Fuente: Saúl Garcia

La cofradía inicia su caminar hacia Carrera Oficial, abriéndose paso con calma, llevando por delante una estampa que mezcla fe, tradición y ese modo tan propio de entender la Semana Santa.

Porque en Pérez Cubillas, cuando la Sentencia pisa la calle, la tarde cambia de nombre. Y todo empieza a tener sentido.