Desde el Sagrado Corazón de Jesús, el Señor de las Penas en sus Tres Caídas se abre paso esta tarde por las calles de El Polvorín, en una de las citas más importantes del Lunes Santo en Huelva.
El barrio no es solo testigo, es parte de lo que ocurre. Todo se envuelve en un ambiente de respeto y recogimiento, donde cada instante adquiere un significado especial.
El Señor avanza con una fuerza que impone. Su presencia llena la calle y deja una estampa que muchos consideran entre las más grandes de la Semana Santa onubense. No hace falta decirlo, se siente en cada mirada.
Cada levantá es medida, cada paso lleva el peso de la tradición y de una devoción que se ha construido con los años en el corazón del barrio.
Junto a Él, María Santísima del Amor aporta serenidad y equilibrio, completando una escena de gran belleza que acompaña al Señor en su recorrido.
Los estrenos de este año se integran en un conjunto que sigue creciendo sin perder su esencia, reforzando una hermandad que cuida cada detalle.
El recorrido se convierte en un camino de fe que atraviesa la ciudad, dejando momentos que quedan grabados en quienes los viven.
Porque cuando el Señor de las Tres Caídas pasa por El Polvorín, no es una procesión más. Es uno de esos momentos que definen la Semana Santa de Huelva.