Galería: El Prendimiento sale y la barriada del Carmen se ilumina
La puerta de la parroquia del Carmen se abre y el barrio entiende que ha llegado su momento. No hace falta decir nada. Basta con mirar alrededor para darse cuenta de que no es una tarde cualquiera. El Prendimiento ya está en la calle.
Nuestro Padre Jesús del Prendimiento aparece y la escena se impone por sí sola. No es solo lo que representa, es cómo sucede. Hay algo en su presencia que obliga a detenerse, a mirar sin prisa, a dejar que todo pase delante sin perder detalle.
El paso comienza a avanzar y lo hace con una dimensión que impresiona desde el primer instante. Es el más grande de la Semana Santa andaluza y, sin embargo, se mueve con una cadencia que sorprende. Setenta y dos costaleros, repartidos en doce trabajaderas, sostienen casi tres mil kilos que avanzan con una precisión que no se explica, pero se reconoce en cada paso.
La barriada del Carmen lo acompaña desde cerca, con esa forma de estar que no necesita ruido. Todo ocurre a su alrededor, a pocos metros, en una cercanía que hace que cada momento se sienta más.
El Prendimiento sigue avanzando, ocupando la calle con naturalidad, sin necesidad de imponerse. Porque hay pasos que se anuncian. Y otros que, cuando llegan, ya lo dicen todo.