Como vienen haciendo desde hace 18 años consecutivos, los internos de la prisión provincial de Huelva volverán a realizar el próximo martes y miércoles, 25 y 26 de abril, su ya tradicional peregrinación a la aldea almonteña para
encontrarse con la Virgen del Rocío con el objetivo de contribuir a su reinserción social, una cuestión que nunca debe olvidarse de esta peregrinación religiosa. No en vano, son muchos los momentos de convivencia que se producen durante estas dos jornadas.
Esta actividad se desarrolla durante dos días de camino y que, como ya sucediera en años anteriores, tendrá un marcado carácter solidario pues los participantes sustituirán las ofrendas florales que hacen a lo largo del camino por alimentos que se destinarán a los más necesitados, ha informado la organización en una nota.
Hay que recordar que, tradicionalmente, los internos ofrecían flores a la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de
San Juan del Puerto, al Simpecado de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Moguer, a la Virgen de Montemayor en su ermita y a la Virgen del Rocío, una vez en la aldea almonteña. Ofrendas que se volverán a realizar este 2017 con cestas de alimentos no perecederos con una finalidad social.
En cuanto a la estructura de la peregrinación en sí, la programación será muy similar a la seguida en ediciones anteriores. De esta forma, el inicio de la marcha tendrá lugar el martes, 25 de abril, realizando las paradas habituales en San Juan del Puerto, Moguer, el Coto de Montemayor o El Milanillo, haciendo noche en la casa de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Palos de la Frontera.
La llegada al Rocío se producirá el miércoles día 26, jornada en la que se encontrarán con la Blanca Paloma en su
ermita, donde se celebrará por la tarde una misa de despedida de la peregrinación, misa que será cantada por el Coro de la Hermandad Matriz del Rocío de Almonte.
San Juan del Puerto, primera parada
Como vienen haciendo desde hace 18 años, los internos de la Prisión Provincial de Huelva han vuelto esta mañana a realizar su tradicional peregrinación a la aldea almonteña para encontrarse con la Virgen del Rocío. Actividad que culminará mañana y que tendrá un marcado carácter solidario, ya que los participantes han decidido sustituir las ofrendas florales por alimentos que se destinarán a los más necesitados.
Como ha explicado el educador social Pablo Sánchez “esta peregrinación cumplirá con su objetivo de contribuir a la
reinserción social de los internos de la Prisión Provincial de Huelva, cuestión que nunca debe olvidarse de esta peregrinación religiosa”. No en vano, son muchos los momentos de convivencia que se producen durante las jornadas de hoy y mañana.
La programación es similar a las anteriores. La primera parada ha sido en San Juan del Puerto, para seguir en Moguer, el Coto de Montemayor o El Milanillo, para hacer noche en la casa de la Hermandad del Rocío de Palos. La llegada al Rocío se producirá mañana cuando se encuentren con la Blanca Paloma en su ermita, donde se celebrará por la tarde una misa de despedida cantada por el Coro de la Hermandad Matriz.
La alcaldesa de San Juan del Puerto, Rocío Cárdenas y los concejales Raúl Corralejo y Aurora Vélez han acompañado a los presos desde su entrada en el municipio “este es uno de los acontecimientos que vivimos junto a nuestra Hermandad de los más esperados y una de las bienvenidas más afectuosas que nuestro pueblo hace a este grupo de personas que salen con la esperanza de un caminar donde puedan encontrar esos sueños, deseos y anhelos”. El presidente de la Hermandad José María Márquez calificaba esta vivencia como muy grande “se nos pone los pelos de punta cuando recibimos a esta familia en un encuentro que se viene haciendo siendo ya una tradición esperada, el pueblo está en la calle y los vecinos colaboran preparando los dulces en este desayuno”.
Tras el tránsito por la calle Pozonuevo, el desayuno en Bar ‘El Chaparral’ y el saludo en el interior de la iglesia con el canto de la Salve al Simpecado de la Hermandad del Rocío del municipio, el grupo perfectamente organizado con sus voluntarios, algunos funcionarios y acompañantes proseguían su marcha donde se dirigieron al camino de Moguer.