Huelva aprueba definitivamente la ordenanza que regula petardos y fuegos artificiales

Fuente: Europa Press
Colombinas, la Romería del Rocío, la Cinta y otras celebraciones tradicionales contarán con normas específicas para el uso de pirotecnia

Los petardos, cohetes y fuegos artificiales ya tienen una regulación específica en Huelva. El Boletín Oficial de la Provincia (BOP) ha publicado este lunes la aprobación definitiva de la ordenanza municipal que regula el uso de artificios pirotécnicos y la celebración de espectáculos de fuegos artificiales en la capital, una normativa que entra en vigor desde su publicación. 

La nueva ordenanza establece las condiciones para el uso de la pirotecnia tanto en espacios públicos como privados y afecta a celebraciones tradicionales, religiosas, culturales, deportivas y de carácter particular. El objetivo es compatibilizar estas prácticas con el descanso vecinal, la protección del patrimonio, el bienestar animal y las necesidades de las personas con sensibilidad sensorial. 

Uno de los aspectos más destacados afecta a las fiestas navideñas. A partir de ahora quedará prohibido lanzar petardos, cohetes, tracas y otros artificios pirotécnicos en la vía pública durante la mayor parte de las fiestas. Solo estarán permitidos los días 24, 25 y 31 de diciembre, además del 1 de enero, en horario de 22.00 a 02.00 horas

La normativa también regula el uso de pirotecnia en algunas de las principales celebraciones de la ciudad. En las Fiestas Colombinas se mantendrán los espectáculos de apertura y clausura, aunque se establece que deberán ser lo menos sonoros posible, con una duración máxima de 20 minutos y sin prolongarse más allá de la 01.30 horas

Asimismo, la ordenanza contempla disparos de salvas en momentos concretos de las salidas y regresos de las hermandades de Huelva y Emigrantes durante la Romería del Rocío, así como en otras celebraciones tradicionales como la Fiesta de la Cinta o la festividad de San Sebastián

Otro de los puntos relevantes es la protección de las personas con trastorno del espectro autista (TEA) y otras sensibilidades sensoriales. El texto recoge que, siempre que sea posible, se sustituirá la pirotecnia tradicional por alternativas menos molestas, como la pirotecnia fría, los espectáculos exclusivamente lumínicos o la denominada pirotecnia silenciosa. 

La ordenanza también introduce medidas destinadas a minimizar el impacto sobre los animales domésticos y la fauna silvestre, especialmente en zonas próximas a espacios naturales, y prohíbe el uso de pirotecnia junto a centros sanitarios, dependencias policiales, áreas infantiles, zonas para mascotas y bienes de interés cultural, salvo autorización expresa. 

Con esta normativa, el Ayuntamiento busca ordenar una actividad muy ligada a las tradiciones festivas de la ciudad, estableciendo límites y condiciones para garantizar la convivencia entre las celebraciones y el bienestar de vecinos, animales y colectivos especialmente sensibles al ruido.