La subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, ha confirmado este miércoles que los dos últimos onubenses que permanecían atrapados en distintos países como consecuencia de la crisis derivada de la guerra en Irán ya están de regreso, de manera que la totalidad de los ciudadanos de la provincia afectados por esta situación “ya están todos en casa”. Según ha explicado, se trata del cierre de un proceso que ha afectado a más de una veintena de personas de la provincia y que se ha gestionado en todo momento “desde el secreto y la privacidad”.
Durante una rueda de prensa, Rico ha manifestado su satisfacción por la evolución del operativo y ha señalado que se encontraba “muy contenta” por el hecho de que los dos últimos onubenses aislados tras el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Irán y el posterior cierre del espacio aéreo estuvieran viajando precisamente este miércoles de vuelta a Huelva. Con su regreso, según ha indicado, concluye una situación que ha mantenido durante semanas a numerosas familias pendientes de la repatriación o retorno de sus allegados.
La subdelegada ha detallado que han sido más de 20 personas de Huelva las que se han visto afectadas por este episodio, al quedar aisladas en lugares como Dubái, Maldivas y otros destinos. Con la llegada de las dos últimas personas pendientes, ha afirmado, ya se ha completado el retorno de todos los onubenses que se encontraban fuera y que habían visto alterados sus desplazamientos por las consecuencias del conflicto y las restricciones aéreas derivadas de la situación internacional.
En concreto, Rico ha precisado que entre los afectados se encontraban 13 personas de Moguer, que estaban realizando un crucero en Dubái; siete personas de Higuera de la Sierra, que se encontraban igualmente de vacaciones; dos personas de Aracena, que fueron desviadas a Maldivas; y otra persona de Huelva con la que, según ha señalado, ha mantenido contacto durante estas semanas. La subdelegada ha explicado que durante todo este tiempo se ha trabajado en coordinación con el consulado y con el embajador, siguiendo de cerca la situación de cada uno de los afectados hasta lograr su regreso.
Rico ha insistido en que una de las principales preocupaciones durante este proceso ha sido la privacidad de las personas afectadas y de sus familias. Por ese motivo, ha señalado que toda la gestión se ha desarrollado con la máxima discreción y que el asunto se ha mantenido “totalmente en secreto” para preservar ese ámbito personal mientras se resolvía la situación. Esa cautela, según se desprende de sus palabras, ha marcado la actuación institucional durante unas semanas especialmente delicadas para quienes permanecían fuera de España sin una fecha clara de vuelta.
La subdelegada del Gobierno ha querido agradecer expresamente la labor desarrollada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y por el embajador en Dubái, así como por el conjunto de su equipo, por las gestiones realizadas para facilitar el regreso de los afectados. Ese reconocimiento institucional ha acompañado al mensaje de alivio transmitido este miércoles, una vez confirmado que los dos últimos onubenses pendientes de retorno estaban ya en camino hacia la provincia.