Le introducía metadona y nordiazepam en sus comidas.
El Centro Penitenciario de Huelva ha sido escenario de un suceso escalofriante. Según ha avanzado Diario de Sevilla, una enfermera ha sido acusada tras intentar envenenar a siete compañeros.
En concreto, la sanitaria introducía metadona y también nordiazepam en las comidas para tratar de perjudicarlos.
Por ello, ahora la enfermera se enfrenta a una pena de seis años y medio por un delito contra la salud pública.
Asimismo, se añaden otros cuatro años, por los delitos de "lesiones dolosas" y una indemnización (de 13.000 a cerca de 18.000 euros).
Según avanzan desde Sevilla, la acusada "tenía un enfrentamiento personal con el supervisor de farmacia debido a que ella también había solicitado el puesto", por lo que habían tenido enfrentamientos de carácter público e incluso había tenido que ser trasladado el hombre al hospital tras haber ingerido comida con metadona y nordiazepam.
La misma situación se repitió posteriormente, un mes después; mientras que la enfermera también había introducido estos dos elementos a la comida de sus compañeros, concretamente en lentejas.