La detección precoz del ictus es fundamental para su tratamiento y pronóstico

Mañana 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus.

‘Conocer los síntomas de un ictus es el primer paso del tratamiento’, explica Antonio Parralo López, miembro del servicio de Neurología del Hospital Quirónsalud Huelva, que señala la importancia de la detección precoz para minimizar las posibles secuelas de un infarto cerebral.

Esta enfermedad es la primera causa de mortalidad en España en mujeres, según datos de la SEN (Sociedad Española de Neurología), la cuál indica que es también la primera causa de discapacidad adquirida entre la población adulta.

Con estos datos, el Dr.Parralo insiste en la importancia de desarrollar hábitos que ayuden a minimizar los factores de riesgo en el desarrollo de enfermedad. ‘La alimentación juega un papel clave’ indica el especialista, quien afirma que ‘una dieta rica en frutas y verduras, baja en sal, grasas y alimentos ultraprocesados es protectora frente a la enfermedad cardiovascular y debería ir acompañada del ejercicio físico aeróbico diario.’ Asimismo, hábitos como el tabaco o el consumo frecuente de alcohol son claramente perjudiciales y deberían abandonarse.

En caso de detectar en nosotros mismos o en terceros, alguno de los síntomas propios de un ictus, como son pérdida de fuerza o sensibilidad de alguna extremidad o de las dos de un mismo lado del cuerpo, dificultad para hablar o para entender a quién nos habla, boca torcida y alteración importante de la marcha ‘debemos actuar con rapidez, puesto que la detección precoz es fundamental para evitar secuelas graves’ recomienda el Dr.Parralo.

El diagnóstico lo confirmará normalmente un TAC, técnica de neuroimagen que diferencia el tipo de ictus sufrido, ictus isquémico (el más frecuente) o ictus hemorrágico, y que determinará el tipo de tratamiento según cada paciente y su situación. Explica el especialista que los últimos años han supuesto un gran avance en el tratamiento del ictus isquémico o ‘’trombo’’ que se basan en recuperar con urgencia el flujo normal de sangre en la arteria cerebral afectada y evitar así secuelas graves.

En caso de que los tratamientos urgentes no se hayan podido aplicar o si estos no han dado el resultado esperado, indica el Dr.Parralo que ‘se hace necesario un abordaje multidisciplinar del daño cerebral contando con neurólogos, rehabilitadores, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, psicólogos y neuropsicólogos para conseguir la mayor independencia funcional de estos pacientes, y por tanto mayor calidad de vida’.